Lana, terciopelo, algodón, pelo y fino cashmere son las cálidas texturas que abrigarán nuestro hogar esta temporada. Gris y lavanda son los tonos estrella.

Las fibras y colores  campan a sus anchas esta temporada por los salones y habitaciones como ropa de cama o en forma de cojines, mantas para el sofá o tapicerías para el sillón y se convierten en todo un gusto para sentidos como la vista y el tacto.

Un universo de estilos se conjuga con materiales nobles y colores suaves, como el crudo, el gris y el lila, llegando hasta la intensidad de los fucsias.

Antonio López, jefe de ventas de Paniker, señala que esta temporada la apuesta se centra en los tonos monocolores. “Es una elección segura porque cansan menos a la vista y son reutilizables en otro momento, pues se combinan más fácilmente, aunque se modifique el tono de las pintura de la pared o algún elemento del mobiliario".

El experto también indica que la firma que representa ha optado por esconder los brillos y utilizar tonos neutros que se reutilicen más de una a otra temporada. Entre sus propuestas, la elección de materiales nobles como el algodón y los linos rotos, “que volvemos a recuperar, como las estrellas".

Telas de lujo

El gramaje de las fundas nórdicas aumenta, una circunstancia que también comenta Liliana Kakakis, de Reimatex, quien, continuando con la misma línea de color mezcla, sin embargo,  estampados y lisos para la lencería de cama y añade brillos a cortinas y edredones.

La firma francesa Nobilis presenta variados estilos en cojines, mantas o alfombras. Textiles elegantes como el terciopelo con cierto aspecto desgastado, como si se tratara de una reliquia heredada, dan calidez a cualquier ambiente.

Paula Serrano, responsable de comunicación de la empresa, señala que cada una de las colecciones está indicada para crear un ambiente diferente. “Tonos lisos y discretamente brillantes que proyectan un ambiente más sofisticado, incluso con ligeros relieves y aspecto de encaje, que nos remiten a la imagen de la opulencia del palacio francés de  Versalles".

Para contrarrestar, nada como el toque contemporáneo de la colección “Altitude” que la esta firma europea representa con cuadros mates y telas reversibles, donde la lana, las franelas y las pieles con pelo son las protagonistas.

El tacto de la lana

La firma norteamericana Lexington, por su parte, invita a introducirnos en la casa con la que siempre hemos soñado y a hacerlo con las suaves texturas de la lana y la constante sensación de cubrirse con sábanas recién lavadas.

Su estilo clásico y las mejores calidades son la llave de la nueva colección de esta temporada tanto para ‘lobos solitarios’ como para familias numerosas. Lana, terciopelo y fino cashmere son los materiales en los que confeccionan su colección, centrada como siempre en una acertada combinación de azules y blancos.

“Tonos lisos y discretamente brillantes, que proyectan un ambiente más sofisticado, incluso con ligeros relieves y aspecto de encaje que nos remiten a la imagen de la opulencia del palacio parisino de  Versalles”.

Ka-Internacional crea con los crudos, suaves azules, delicados rosas y fundamentalmente con diferentes todos del gris, una paleta de color que compone en lisos, rayas y dibujos florales para dinamizar el ambiente.

María José de Blas, relaciones públicas de Becara, comenta que "no hay que olvidar que complementos textiles como las mantas de pelo tienen un papel fundamental en el hogar".

“Es un elemento muy cálido y apetecible que se coloca, tanto sobre una butaca como a los pies de la cama”, apunta también de Blas.

“Los colores que proponemos son neutros: piedra, gris, el manchado sigue estando de actualidad o el negro, que marca carácter. Lo bueno de los neutros es que nunca modifican el color de la casa”, dice la experta.

Laura Ashley apunta a los tonos tierra para estores y cortinas, combinados con estampados en azul plomo, muy cercano al gris. Un campo de sueños en frambuesa pone color en el salón desde las tulipas al papel pintado.

Tonos luminosos como el beige, el berenjena y un suave toque dorado crean un triunvirato de luz para los salones más elegantes.

Rendirse en los brazos de Morfeo resulta ser el mejor método para preservar la belleza y la juventud. Mientras  se duerme, el cerebro, gran consumidor de oxígeno y azúcares, es capaz de regenerar las neuronas y potenciar la capacidad de defensa del organismo.

Dormir poco o mucho y mal repercute en la salud. A lo largo de la noche, el sueño pasa por dos fases: no REM y REM. La primera  conduce a un sueño profundo, mientras que en la segunda surge una actividad cerebral provocada por los sueños, muy parecida a la que se tiene en la vigilia.

La actividad nocturna también se encarga de producir lípidos, aumentar la producción de colágeno y segregar hormonas esenciales para la belleza. "Aunque resulte extraño, el sueño está ligado a la hormona melatonina, encargada de estimular la regeneración de las células", afirma la doctora Benalal.

“Un sueño reparador es imprescindible para rendir al día siguiente y vivir más y mejor. Gracias al sueño, el sistema nervioso se conserva en buen estado y el inmunológico aumenta su resistencia”.

Un sueño reparador es imprescindible para rendir al día siguiente y vivir más y mejor. Gracias al sueño, el sistema nervioso se conserva en buen estado y el inmunológico aumenta su resistencia. Respecto a la circulación sanguínea, al corazón le cuesta menos bombear la sangre, con lo que la presión arterial disminuye.

Cuando se duerme bien el cerebro descansa y obtiene mayor agilidad y capacidad de memoria. Los científicos advierten de que es necesario dormir 7 u 8 horas en un lugar adecuado.

De no ser así, surge el estrés, la irritabilidad, aparecen contracturas y se descompensa el sistema inmunológico. Siempre que no exceda de treinta minutos, la siesta resulta fantástica para aumentar el rendimiento de trabajo y equilibrar el estado emocional.

Además de cansancio y mal humor, dormir poco o mucho y mal provoca hinchazón en los párpados, ojeras y signos de fatiga. Felicidad Carrera, experta en belleza, afirma "que dormir ocho horas es la mejor cura de belleza, ya que durante el descanso se respira mejor, por lo que el oxígeno llega con más facilidad a las células y la dermis se recupera del daño sufrido por los radicales libres, los rayos UV o la polución".

“Mientras se duerme hay productos que combaten la celulitis, nutren la piel, regeneran el cuero cabelludo, repara el ADN, queman calorías, borran las líneas de expresión, reparan los daños por el astro sol, restauran las manos o descongestionan los pies”.

Entre las cuestiones de belleza se ha puesto de moda el concepto de "mientras se duerme" y así, protegidos bajo ese paraguas han surgido una serie de tratamientos y productos que velan por el bienestar físico y psíquico, el cuidado de la piel y la reorganización de los procesos de la memoria.

Y mientras se duerme hay productos que combaten la celulitis, nutre la piel, regeneran el cuero cabelludo, reparan el ADN, queman calorías, reducen los michelines, borran las líneas de expresión, reparan los daños ejecutados por el astro sol, restauran las manos  o descongestionan los pies.

Hábitos nocturnos

Por la noche, una vez en casa y más relajada, es el momento de salvaguardar y reparar la piel de las agresiones diarias. "No se debe privar a la piel de los beneficios de las cremas nocturnas, actúan con más precisión gracias a la relajación total de la piel, lo que facilita la mejor penetración de los activos que lleven en su fórmula", cuenta Felicidad Carrera.

"Lo más importante es limpiar y retirar las impurezas", subraya Carrera, a quien le gusta trabajar la limpieza con productos oleosos.

A continuación, se debe aplicar serum y nutrientes específicos de noche, en función de la edad y del tipo de piel de la mujer. Por ejemplo, "Prodigy Powercell Night Shot", de Helena Rubinstein, con células nativas vegetales de Oceanic Crista, está diseñada para reparar y regenerar.

“Además de cansancio y mal humor, dormir poco o mucho y mal provoca  hinchazón en los párpados,  ojeras y signos de fatiga”.

Para ayudar a su mejor absorción, lo ideal es aplicar un gramo de crema repartido en varias zonas del rostro -frente, nariz, mejillas y barbilla-. A continuación, extender con movimientos simétricos y circulares hacia el exterior. No se debe pasar por alto ni el cuello ni el escote, zonas muy sensibles al envejecimiento.

Una vez a la semana es conveniente realizar una exfoliación que elimine las células muertas y aplicar una mascarilla que cierre los poros y aporte luminosidad.

¿Se rejuvenece mientras se duerme?

Con materiales de hace más de 200 años como el algodón egipcio y la lana de oveja merina, Biovital ha fabricado un colchón "con propiedades que favorecen la regeneración celular, que promete reducir de estrés y unos dulces sueños", explica Gregorio Mora, gerente de BioVital, empresa que ha estudiado los campos electromagnéticos para favorecer la producción de melatonina y así regenerar las células.

Este colchón está considerado como lo último en tratamientos de salud y belleza. "Catedráticos de la Universidad de Alcalá de Henares han demostrado su eficacia como objeto que lucha contra el  envejecimiento, los antioxidantes naturales, el estrés oxidativo y los radicales libres, además de prevenir enfermedades degenerativas", añade Mora.

La belleza de la novia no solo es fruto de la felicidad.

La belleza de la novia no sólo es fruto de la felicidad y del amor, sino que responde a un plan de tratamientos, dirigidos por expertos en una apretada agenda en la que velan para que todo salga perfecto.

El plan de belleza de una novia va mucha más allá de una depilación inmaculada, un peinado resultón,  un maquillaje favorecedor y atractivo y un bronceado envidiable. “La cuenta atrás en empieza como mínimo de tres meses antes del gran día. El objetivo es lucir un aspecto radiante y para ello es necesario una cura de belleza y bienestar”, explica la esteticista Felicidad Carrera.

Al tiempo que se elige el vestido, la novia también debe seleccionar un programa de belleza que se ajuste a las necesidades de la piel. “Lo más importante es evaluar el estado de su piel para empezar a trabajar”, afirma Carrera.

“Si la novia es mayor de 36 años, recomendamos que esta visita sea seis meses antes de la fecha de la boda por si fuera necesario mejorar la figura. En ese momento, aconsejamos dejar las cejas sin depilar durante un tiempo para poder diseñarlas libremente”, cuenta la esteticista.

En opinión de la especialista Maribel Yébenes “los tratamientos para ese día tan especial deben hacer hincapié en el rostro, cuello, escote, brazos y espalda”, aunque reconoce que “no se deben olvidar piernas, manos y pies. Debe ser un tratamiento integro”.

Un mes y medio antes de la boda, se debe hacer la prueba del maquillaje, que aunque aparenta sencillez y naturalidad  es un maquillaje muy trabajado. “Me gustan las novias con el rostro natural, la piel luminosa y toques de luz en los pómulos”,  advierte el maquillador Pedro Cedeño.

“En los maquillajes de novia no hay tendencias, se debe aplicar el color en función del tono de la piel y de los ojos”, advierte el maquillador Pedro Cedeño, quien asegura que “hoy las novias se atreven con colores más subidos y apuestan por labios rojos y ojos rotundos para profundizar la mirada”.

Un mes antes

Un mes antes, se debe realizar una limpieza de piel, paso imprescindible y fundamental para  la penetración de los productos que se administren en los tratamientos, además de ser fundamental para que el maquillaje luzca perfecto. “La limpieza profunda consiste en la realización de un tratamiento para eliminar las impurezas de la piel como células muertas, puntos negros y comedones”, dice Carrera.

Para mantener la piel cuidada hasta el día de la boda es aconsejable utilizar productos de limpieza adecuados a las características de cada piel y aplicar una mascarilla todos los días durante dos semanas, de este modo se conseguirá equilibrar la piel y aportarle luminosidad.

“Un mes antes se debe realizar una limpieza de piel, paso imprescindible y fundamental para  la penetración de los productos que se administren en los tratamientos, además de ser fundamental para que el maquillaje luzca perfecto”.

Dos semanas antes, es recomendable realizar un tratamiento facial de hidratación extrema, “que consiste en la aplicación de luz LED regeneradora o calmante, dependiendo del tipo de piel, emisión de oxígeno puro y principios activos que penetran en las células cutáneas, dejando la piel más fina, firme y elástica. “En una sola sesión este tratamiento aporta a la piel hidratación y salud”, cuenta la esteticista.

“Una semana antes, es el momento de tratar el cabello. Diseñar el corte de pelo, aplicar color mediante ligeros toque de luz con reflejos”, añade el estilista Michel Meyer, quien explica que “es importante que el cabello esté en armonía con las facciones, el velo, la mantilla, tiras, diademas o tacados”.

Cinco días antes, se recomienda la depilación y un tratamiento corporal de hidratación intensivo. Dos días antes, la novia se debe centrar en el diseño de las cejas. “El diseño debe realizarse según las normas del maquillaje, la fisonomía del rostro y las modas, para lucir unas cejas perfectas en un día tan importante. Una opción más para dar protagonismo a la mirada es rizar o realizar una extensiones de pestañas”, detalla Felicidad Carrera.

“El día antes de la boda, la novia debe someterse a una  cura intensiva de belleza de cuatro horas de duración”, recomienda Carrera, quien aconseja “un tratamiento facial con velo de colágeno, un tratamiento corporal hidratante y relajante con aceite de albaricoque para acabar con el estrés y a continuación la manicura y pedicura.

¿Cuál fue vuestra rutina de belleza previa al gran día?