La casa es el microcosmos de la pareja y uno de los elementos que más influyen en los encuentros amorosos. Le damos algunas pautas para conseguir que la iluminación, los espacios, el mobiliario y los estímulos del ambiente trabajen a favor de la sensualidad compartida. El éxito de la función no sólo depende del guión y de los protagonistas, sino también del escenario. Esta reflexión no sólo se aplica a las artes teatrales, sino también al “arte de amar”.

“SEGÚN LA ESCRITORA EVA GIZOWSKA, EXPERTA EN BIENESTAR Y AUTORA DEL LIBRO 'SEDUCCIÓN: 100 CONSEJOS PARA ATRAER', "PUEDE AUMENTAR EL ÁNIMO SENSUAL DE SU PAREJA, UTILIZANDO QUEMADORES DE ACEITES ESENCIALES, PARA INUNDAR LA HABITACIÓN CON SUS EMBRIAGADORES OLORES, COMO EL YLAN-YLANG, EL JAZMÍN O EL NEROLI”.

De acuerdo a la escritora y terapeuta de Reiki, Paloma Corredor, para que el dormitorio sea un lugar estimulante y acogedor, una habitación a la que siempre nos apetezca volver, "las parejas han de respetar dos recomendaciones básicas: orden y limpieza. Cuantos menos trastos y más espacio haya, mejor".

Según la autora de la novela sobre amor y autoayuda “La gestión del yo”, además de invertir en la cama, "cuanto más grande, mejor, ya que es más cómoda y permite intimidad e independencia al mismo tiempo", el colchón debe ser de calidad y las sábanas, de tejidos naturales y agradables al tacto, como el algodón.

Según Corredor "la luz es muy importante", y no hay que olvidar "repartir varias lamparitas con bombillas de tonos cálidos y distinta intensidad, para los momentos íntimos. Tampoco deben faltar las velas".

Otro aspecto fundamental para que "un dormitorio acogedor invite al amor" es el olor. Según la experta "se puede mantener la habitación suavemente perfumada con incienso o con aceites esenciales".

“PARA LA PSICOTERAPEUTA Y ORIENTALISTA SAÏDA ELKEFI, COAUTORA DEL  LIBRO “ ÉXTASIS SEXUAL”, NO HAY QUE SUBESTIMAR LA INFLUENCIA DE UN AMBIENTE DE TRANQUILIDAD Y CONFIANZA, SIN RUIDOS INQUIETANTES NI  INTERRUPCIONES. LA MÚSICA ESCOGIDA SEGÚN LOS GUSTOS DE LA PAREJA ES OTRA BAZA IMPORTANTE EN EL JUEGO AMOROSO”.

La escritora también aconseja procurar que la habitación sea silenciosa, incorporando "una ventana doble o una cortina de tela gruesa si no hay otro remedio para evitar ruidos o posibles miradas incómodas" y teniendo a mano un equipo de música.

Si se quieren poner imágenes o cuadros, "mejor si invitan a la sensualidad, la ensoñación y el erotismo. Por ejemplo: fotografías de flores, reproducciones de los cuadros de Klimt o de venus clásicas. También resulta muy agradable tener alguna planta o una orquídea", aconseja Paloma Corredor.

A oscuras y con pasión

Uno de los consejos prácticos para transformar su vida amorosa y elevar el disfrute que propone la investigadora británica Tracey Cox, experta en relaciones personales y autora de libro “Supersexo”, consiste en apagar las luces en el dormitorio.

"Deje la habitación en la más completa oscuridad y después véndense los ojos mutuamente. Al eliminar el sentido de la vista se realzan los demás, especialmente la sensación táctil. Privados de alcance visual somos más conscientes de la respiración, los gemidos y los demás sonidos eróticos", sugiere Cox.

De ese modo, según esta experta, también "se introduce el elemento sorpresa: cuando uno de los dos rompa el contacto, el otro no podrá ver hacia dónde se dirige hasta que sienta una mano acariciándole, oiga una frase lasciva susurrada junto a su oreja o sienta la  lengua en algún lugar de su anatomía".

Otros consejos eficaces provienen de Oriente, cuyas culturas vienen acumulando sabiduría y refinamiento en todos los terrenos, incluido el amoroso, desde hacer miles de años. Para la profesora de yoga, psicoterapeuta y orientalista, Saïda Elkefi, autora junto con el médico Pierre Jacquemart, del libro “Extasis Sexual”, las distintas técnicas y métodos orientales son una eficaz y sencilla herramienta para desarrollar la sexualidad, alcanzar la intimidad emocional, y el éxtasis sensual.

De acuerdo a Saïda Elkefi, la máxima de “la constancia de pequeños detalles construye las grandes cosas” es especialmente cierta en el terreno del erotismo, y uno de los principales elementos a tener cuenta es el “escenario amoroso”.

“No subestime la influencia de un ambiente de tranquilidad y confianza, sin ruidos inquietantes ni interrupciones. La luz de la habitación tamizada o la oscuridad en algunos casos, así como los alimentos y bebidas excitantes al alcance de la mano, la música escogida según los gustos de la pareja y otros detalles, son bazas importantes en el juego amoroso”, señala la orientalista.

“HAY QUE "REPARTIR POR EL DORMITORIO LAMPARITAS CON BOMBILLAS DE TONOS CÁLIDOS Y DISTINTA INTENSIDAD, PARA LOS MOMENTOS ÍNTIMOS” E  INCORPORAR "UNA VENTANA DOBLE O UNA CORTINA DE TELA GRUESA PARA EVITAR RUIDOS O MIRADAS INCÓMODAS”", SEÑALA PALOMA CORREDOR, AUTORA DE LA NOVELA DE AMOR “LA GESTIÓN DEL YO”.

En las parejas que han perdido la pasión pueden estar influyendo factores energéticos relacionados con su casa, según Ana Postigo, consultora en el milenario arte chino del Feng Shui, que consiste en reordenar y aprovechar el flujo de energía universal (Chi) de la casa para que armonice con la naturaleza y sus ciclos y pueda aportar bienestar, salud y vitalidad a sus habitantes.

Los secretos de oriente

Los practicantes de esta disciplina detectan los problemas que generan malestar en las personas elaborando un mapa energético de su hogar y los solucionan cambiando los colores, la decoración, la colocación de los objetos y la orientación del mobiliario, así como liberando espacios y eliminando obstáculos, entre otras técnicas basadas en la sabiduría oriental.

Evitar los espejos situados en el dormitorio y las lámparas colgadas encima de la cama, son dos de las recomendaciones de esta prestigiosa naturópata y experta en geobiología y útiles para que el dormitorio se convierta en un nido de amor donde las energías jueguen a favor de la íntima armonía de los cuerpos y almas.

Además de mantener el cuarto de dormir siempre limpio y recogido, según Postigo, "nunca es recomendable orientar la cama de modo que quede frente a una puerta ni ante la entrada de un baño; si no existe otra posibilidad al menos hay que mantener cerrada la puerta del baño. Tampoco es recomendable colocar cuadros y mucho menos estanterías sobre el cabecero de la cama".

Colocar dos cojines en la cama, uno junto al otro, elegir para el dormitorio colores suaves y dejar en su interior el espacio lo más diáfano posible, así como situar dos mesillas iguales, una a cada lado de la cama, son otras sugerencias básicas beneficiosas para la dinámica amorosa, de esta experta en Feng Shui.

Según la escritora Eva Gizowska, experta en bienestar y autora del libro “Seducción: 100 consejos para atraer”, "no cuesta trabajo transformar la habitación en un refugio de serenidad. Retire los montones de ropa y ordénela, apague las luces del techo, y utilice lamparillas de noche o velas, que son más relajantes y animan al amor".

También "puede aumentar el ánimo sensual de su pareja, utilizando quemadores de aceites esenciales, para inundar la habitación con sus embriagadores olores", señala Gizowska.

Según esta experta "el exótico ylan-ylang hará que ambos se sientan eufóricos, el jazmín tiene conocidas cualidades afrodisíacas, el sándalo se utiliza en Oriente para despertar la energía sexual, y el neroli despide un aroma sensual y persistente que pone a tono para el amor".

En las relaciones amorosas, si sus miembros se preocupan excesivamente por los bienes materiales, surgen conflictos que pueden deteriorar seriamente o poner en peligro el vínculo. Claves para resolver los asuntos de dinero de forma armónica.

La acumulación de bienes materiales suele reflejar la prosperidad económica de una pareja, pero también puede ser una fuente de discusiones y enfrentamientos cuando se convierte en el protagonista principal de la relación.

Las parejas muy materialistas probablemente tengan muchos objetos y dinero, pero también tienen más inconvenientes a la hora de mantener vivos la armonía, la comunicación y el amor que una vez unieron a ella y él, de acuerdo a una investigación.

Los investigadores, de la Universidad Brigham Young (BYU, según sus siglas en inglés), en Utah (EE.UU.)  han encontrado que cuando una pareja se enfoca en el dinero y las posesiones, puede ver deterioradas su felicidad y estabilidad.

El estudio, en el que se preguntó a más de 1.700 parejas casadas de Estados Unidos, cuánto valor dan a "tener dinero y muchas cosas", encontró que aquellos matrimonios que creen que el dinero no es importante puntuaron hasta 15 por ciento más que aquellos materialistas, en cuánto a estabilidad y otras factores iniciativos de la calidad de la relación.

"En las parejas en que ambos cónyuges son materialistas, la relación tiene más problemas, como una comunicación en descomposición, una mala resolución de los conflictos y una baja sensibilidad entre uno y otro, que cuando solo uno de los miembros otorga un elevado valor al dinero y las posesiones”, ha señalado Jason Carroll, autor principal del estudio y profesor de vida familiar de la BYU.

Según los expertos de la BYU, para una de cada cinco parejas que participaron en el estudio el dinero es muy importante, y para aquellas que tendían a ser más pudientes, el dinero era a menudo una fuente de conflicto en la relación matrimonial.

“Investigadores, de la Universidad Brigham Young (BYU, según sus siglas en inglés), en Utah (EE.UU.)  han encontrado que cuando una pareja se enfoca en el dinero y las posesiones, puede ver deterioradas su felicidad y estabilidad”.

“El dinero afecta las relaciones amorosas. Puede generarse mucha ‘tortura psicológica y emocional’ por el control económico, las mentiras derivadas de cómo se gastado o lo que ha costado una cosa u otra, todo lo cual puede separar a las personas”, señala el psicoterapeuta José María Doria, director de las Escuela Española de Desarrollo Transpersonal (EEDT).

Para el director de la EEDT “en general es recomendable que cada uno mantenga una economía independiente, y un fondo común para los gastos compartidos, y si uno de los dos pasa por un mal momento el otro lo ayuda”.

Compartir sin manipular

“De este modo –prosigue Doria- en la pareja hay unos gastos fijos a los cuales cada uno aporta un determinado dinero, y unos ingresos propios, que cada uno administra y utiliza en función de sus necesidades, y para poder hacerse regalos, darse sorpresas, invitarse el uno al otro”.

“Es bueno mantener la transparencia y también compartir, pero conviene mantener una cierta privacidad en la economía y autonomía para elegir lo que hace con el dinero propio”, sugiere el psicoterapeuta.

“Así, se evita tener que convencer al otro de que hay que comprar algo, buscar su aprobación o luchar contra la desaprobación de determinadas compras, y también las discusiones sobre si es más necesario o mejor adquirir `esto que aquello´”, señala Doria.

“El dinero está en la base de la vida marital y familiar, la mayoría de los matrimonios se separan más por desacuerdos sobre el dinero que por cualquier otro motivo y el resentimiento por cómo se maneja el dinero es probablemente la cuestión más importante que separa a padres, hijos y hermanos”, explica la psicóloga argentina Cloé Madanes, directora del Instituto de Terapia Familiar en Washington (EE.UU.).

“Los miembros de una familia pueden pelear encarnizadamente por el dinero, los padres no saben cómo hablar de él con sus hijos ni cómo darlo o cuándo no darlo; los esposos discuten sobre con cuánto ayudar a cada uno de los descendientes; muchos divorciados descubren amargamente que el matrimonio es una asunto de dinero”, señala la reconocida terapeuta familiar.

Según la autora “El significado oculto del dinero”,“el dinero genera competencia entre los miembros de una pareja con distintas situaciones laborales y económicas y atrapa a muchos matrimonios en la situación de comprar ciertas cosas porque lo hacen los demás o para pertenecer a un grupo social”.

Asimismo, “la estabilidad económica a menudo lleva al aburrimiento en la madurez y tanto el éxito profesional como la infelicidad en el trabajo son difíciles de manejar y ocasionan conflictos, mientras que el temor de perder el empleo o los ahorros, causa riñas, dolencias, depresión y dificultades sexuales”.