Cremoso o sólido, suave o intenso, si hay un producto que despierta pasiones culinarias últimamente es el queso. Un imprescindible de la gastronomía clásica que ahora se salta las normas y se escapa del final de la comida para convertirse en protagonista de todos sus platos. Te damos todas las claves para que presumas de experto en quesos.

Pocos son los que hoy en día se resisten a la tentación de un buen queso. Este producto elaborado a partir de leche de oveja, vaca, cabra, búfala o mezclas de todas ellas cuenta con tantas variedades que es prácticamente imposible mencionar un alimento con el que no combine.

“El creador del queso francés Cone de Port Aubry usó como primer molde un sostén femenino”.

Una tabla de quesos es, desde hace tiempo, el comodín de la perfecta anfitriona para las cenas con amigos, una alternativa que da mucho juego, al igual que la rica fondue o el socorrido y cremoso rissotto.

Ni siquiera el cocinero Ferran Adrià, considerado el chef más influyente de la última década, se resiste a los encantos del queso, un producto que protagonizó varios platos emblemáticos de su restaurante El Bulli: "Won ton de parmesano", "Aire helado de parmesano con muesli", "La oveja, el queso y su lana", "Moshi de gorgonzola", "Blini de queso Saint Felicien"...

Este furor por lo que algunos llaman "la cultura del queso" tiene su máximo exponente en el madrileño "Cheese Bar", el único local del mundo completamente consagrado a este sabroso alimento y que desde su apertura hace escasamente un año se ha convertido en lugar de peregrinación para "queseros" llegados de todo el mundo.

El "Cheese Bar" tiene en su carta 140 variedades diferentes de queso, con especial atención a las numerosas especialidades que se producen en España, pero también procedentes de Francia, Italia, Irlanda, Inglaterra, Suiza y Portugal.

“El madrileño "Cheese Bar" es el único local del mundo completamente consagrado a este sabroso alimento, del que ofrece 140 variedades”.

Si en la tradición culinaria francesa los quesos eran (y son) degustados en último lugar como colofón del menú, la carta de este templo lácteo deja claro que es posible disfrutar de una comida en la que entrantes, ensaladas, platos principales e incluso el postre tengan al queso como protagonista.

Pero ¿cómo se elige y se cata un queso? ¿Qué factores hay que tener en cuenta a la hora de elegir una u otra variedad de un producto considerado como un elemento vivo que evoluciona hasta alcanzar su punto óptimo?.

La elaboración del queso consta de 7 pasos: primero se extrae la leche del animal y posteriormente se elabora. A continuación tienen lugar el moldeo, el prensado, la maduración y el afinado.

Cada porción de queso, explican desde el Cheese Bar, "llevará corteza y corazón para así poder apreciar la línea de evolución de la maduración". Si se van a catar varios tipos, se recomienda hacerlo "in crescendo", del más suave al más fuerte.

Cinco niveles

Los quesos se clasifican en cinco niveles según su intensidad sápida. En el primer nivel encontramos variedades frescas y dulces, con sabores para cuya descripción se emplean claves como "nata" o "leche fresca". Entre ellos, el Afuega'l Pitu asturiano, el Brillat Savarín francés, el Delice d'Ete belga o las italianas Mozzarella y Burratta di Corato.

En el segundo nivel se sitúan quesos de intensidad poco pronunciada y con sabor a "mantequilla fresca" como el "queso de tetilla" gallego, el Camembert de Normandía, el Valancay, o el suizo Thurgauer Weinkäse.

Las variedades de sabor más pronunciado, con gusto a "leche cocida, cereales, frutos secos o vegetales" se sitúan en el tercer nivel, con ejemplos como el queso majorero de Fuerteventura, el Petitot catalán, los franceses Brie de Meaux y Reblochon Fermier, el Fruste de Cabra italiano o el inglés Lancashire-Kirkham's.

Los niveles cuarto y quinto corresponden, respectivamente, a variedades de queso fuerte y muy fuerte, en los que se emplean descriptores como "animal", "salados", "cortezas lavadas", "picor" o "salado excesivo".

Quienes gusten de emociones culinarias intensas pueden probar variedades como la extremeña Torta del Casar, el asturiano Cabrales, los franceses Comte, Epoisses y Roquefort, el Cashel Blue irlandés, las distintas variedades de Pecorino italiano, el célebre Stilton inglés o el Sbrinz suizo.

El ritmo frenético del trabajo, la gran actividad social y la agenda familiar requieren una cosmética moderna que ofrezca resultados óptimos en muy poco tiempo. Conscientes de esta necesidad femenina, las firman lanzan una nueva generación de cosméticos con efecto exprés.

Hoy no existen razones para no estar guapa. La cosmética actual ofrece una gran variedad de productos de última generación diseñados para cuidar a la mujer sin apenas esfuerzo.

Las firmas de cosméticos, conocedoras de la vida frenética y estresante de la mujer,  ha ideado productos exprés con el fin de ofrecer resultados óptimos en el menor tiempo posible.

Pestañas postizas, mascarillas y serum con efecto ‘flash’, hidratante que rellenas arrugas al instantes, lacas de uñas de secado rápido o labiales que aportan volumen son algunos de los productos que ayudan a la mujer a realzar su belleza.

“Para reparar daños determinados del óvalo facial las firmas presentan los serum, cosméticos ricos en componentes que reparan la dermis en profundidad en muy poco tiempo”.

Están de moda las extensiones de pestañas, producto que ofrece un resultado muy natural, no molestan y son de larga duración. Si no te atreves, puedes probar con aplicar un grupito al final del párpado superior.

La marca Sephora cuenta con pestañas que apenas se notan, pero que consiguen agrandar  la mirada de tal manera que la expresión de los ojos cambian al instante aportándoles juventud y frescura. No importa como sean los ojos,  todos se ven beneficiados, sobre todo los que tiene el párpado caído. Y lo más importante es que no necesitan ser maquilladas ni desmaquilladas.

Preservar la juventud

Mantenerse joven no requiere poseer una gran fortuna: en el mercado existen productos ‘low cost’ muy eficaces que luchan contra el envejecimiento. Prueba de ello es el rellenador de colágeno de L´Oreal París que rellena las arrugas y actúa simultáneamente en la superficie y desde el interior de la piel.

Mientras que su textura de doble red a base de siliconas rellena el surco, las bioesferas de colágeno empujan la epidermis desde dentro y el pro-glycano, un activo biológico inteligente, aumenta la densidad de la piel.

Ecollagen de Oriflame [3D+] está diseñado para tratar las arrugas tanto en anchura y profundidad como en longitud. Este complejo acelera la reconstitución de colágeno que mantiene firme la piel, corrigiendo las arrugas y las líneas interiores.

Los rojos, frambuesas y guindas son los tonos de moda de esta temporada, colores que sirven para vestir los labios de manera rápida y elegante. Se llevan al estilo pin-up, muy sensuales, estética que se extiende en tiempos de crisis. Dior, Hermès, Miu Miu, Gucci, Guerlain, Max Azria, Chanel, Sonia Rykiel, son algunas de las firmas que recomiendan aplicar un toque de gloss para conseguir un efecto más sofisticado.

“Los rojos, frambuesas y guindas  son los tonos de moda de esta temporada, colores que sirven para vestir los labios de manera rápida y elegante. Se llevan al estilo pin-up, muy sensuales, estética que se extiende en tiempos de crisis”.

Reducir los centímetros de más en zonas problemáticas como el abdomen, la cadera, los muslos, los glúteos y los brazos es sencillos gracias a ‘Body creador aromatic sculping concentrate’, de la firma Shiseido, producto que además de contar en su fórmula con ingredientes de combaten el envejecimiento y luchan contra la celulitis, se encarga de eliminar la grasa sobrante.

Basta con aplicarlo por la mañana y la noche donde se desee. “Tras sentir una gran sensación de frescor que tonifica la piel, los resultados son visibles a partir de la cuarta semana”, explica la firma japonesa, que desvela que esta crema “es rica en pomelo, hinojo, pimienta y estragón”.

Para reparar los daños determinados del óvalo facial las firmas presenta los serúm, cosméticos ricos en componentes que reparan la dermis en profundidad en muy poco tiempo. Por ejemplo, los investigadores de “Lancôme” han recurrido al extracto puro de soja para crear ‘Rénergie Serum’, que se encarga de reestructurar la epidermis, redibujar la firmeza del óvalo y alisar las arrugas.

Junior Cedeño, maquillador oficial de Dior, “considera que el  toque final de un maquillaje es la laca de uñas, muchas veces relegada y olvidada, pero fundamental, ya que las manos dicen mucho de una persona”.

Por ser tan importante la firma francesa ha lanzado al mercado “Dior Vernis”, esmalte de uñas que combina brillo, color, larga duración y secado ultra-rápido, además  de proporcionar vitalidad para que las uñas crezcan sanas y fuertes y no se rompan.

Un edificio es bioclimático cuando está integrado en el entorno y existe conexión entre la composición del material y el medio de ubicación. El fin es lograr el máximo rendimiento de las instalaciones y proporcionar confort a quien lo habita. Eso es lo que afirma el arquitecto José Carlos Goyeneche. Desde hace algunos años, ante la perspectiva de que en un futuro las fuentes de generación de energía verán limitada su capacidad y las altas dosis de contaminación pueden afectar a la mayor parte de las ciudades, se está intensificando el estudio y la construcción de edificaciones sostenibles.

Para otorgar a una edificación el calificativo de sostenible o bioclimática debe de conjugar la relación entre la composición del material de la edificación (cerramientos, aberturas, impermeabilizaciones, ventilaciones naturales…), el lugar de ubicación (clima, orografía, temperatura, humedad, fenómenos meteorológicos e incluso paisajismo) y el máximo rendimiento de las instalaciones que sean necesarias para un funcionamiento óptimo, basado en el confort y el bienestar para el que es proyectado. Para José Carlos Goyeneche, la arquitectura “es la capacidad de organizar los espacios y crear ambientes, utilizando recursos del entorno como la luz, las sombras, y los elementos propios de la naturaleza, que aporten sensaciones cambiantes y que gratifiquen a las personas que residan en estos espacios”. Una vivienda bioclimática debe tener un balance entre los valores arquitectónicos per se y la eficiencia energética y el respeto al medio ambiente. La búsqueda de un entorno saludable y la obtención de espacios de energía positiva deberían ser los objetivos primordiales al momento de diseñar una vivienda bioclimática, donde la edificación esté perfectamente integrada en su ubicación, con una orientación solar que permita aprovechar la luz de una manera meticulosa, delicada y práctica. El recorrido de la luz es de vital importancia a la hora de diseñarla, para que el sol cada día vaya iluminando cada espacio de la vivienda. Asimismo la funcionalidad de todos los elementos se debe complementar para todos los usos que sean necesarios.