La realidad del cubo virtual Con medidas de ocho por ocho metros, el cubo no puede sonar impresionante en comparación con la sala de examen y el teatro a escala real, pero este estado de la instalación de arte es igual de importante. Al entrar,solo hay que acomodarse en el "asiento del conductor", y el personal se pone unas gafas tridimensionales. Lo que sigue es una simulación del interior del coche, con una fila de imágenes desde varios proyectores instalados en el techo. Esta tecnología permite que los diseñadores de Lexus  estudien la disposición de los componentes internos, tales como, el volante y el famoso dispositivo táctil remoto de Lexus, dentro del coche. 1310_vi_DreamWorld_s5 En la imagen, el Project Manager, Tetsuo Miki se encuentra en el "asiento del conductor" del LF-NX para probar el diseño interior del nuevo coche mientras se está trabajando en ello. En el asiento del conductor se experimenta la sensación del espacio interior del coche, moviendo sus manos con el volante y los mandos del vehículo. Los diseñadores también estudian el color y la coordinación de las partes interiores. Al igual que con el teatro a escala real, el entorno del automóvil también se pueden cambiar. 1310_vi_DreamWorld_s6 Sigue leyendo

Durante casi tres décadas fue uno de los secretos mejor guardados de la Unión Soviética. A escasos 25 kilómetros de Moscú aún hoy pasa casi desaperciba. La Ciudad de las Estrellas, cuna de los primeros viajes del hombre al espacio, guarda aún enigmas al alcance de pocos.

Concebida como ciudad militar secreta a principios de los años 60, fue construida en torno al Centro de Preparación de Astronautas (CPA), donde se dieron los primeros pasos en la conquista del espacio y fue un secreto durante casi treinta años en la Unión Soviética.

Situada a unos 25 kilómetros de Moscú, incluso ahora que ya se conoce su ubicación, la Ciudad de las Estrellas pasa inadvertida al ojo de miles de conductores que circulan a su alrededor todos los días. Tampoco podrían asomarse a sus calles, a menos que fuera con una excursión organizada por un recorrido obligado.

“SI POCOS SON LOS QUE PISAN ESTAS INSTALACIONES, LOS FUTUROS ASTRONAUTAS SON UN GRUPO AÚN MUCHO MÁS SELECTO CON CUALIDADES “AL ALCANCE DE MUY POCAS PERSONAS”, APUNTA ALEXÉI ALTUNIN, JEFE ADJUNTO DELCENTRO DE PREPARACIÓN DE ASTRONAUTAS (CPA).”

En las instalaciones de aquel incipiente CPA, los especialistas soviéticos trabajaron duro, con muchos aciertos pero también con palos de ciego, para ver su sueño hecho realidad el 12 de abril de 1961.

Yuri Gagarin, hasta entonces piloto de pruebas de las Fuerzas Aéreas rusas, se convirtió aquel día en el primer ser humano en viajar  al cosmos. Fue uno de los mayores hitos para aquellos militares y científicos que, a partir de entonces, harían su vida en las inmediaciones del trabajo, en una auténtica urbe creada para ellos.

Desde los primeros 99 científicos y 90 militares de entonces hasta las más de 6.500 personas que habitan hoy la Ciudad de las Estrellas han sido muchos los que han seguido los pasos de Gagarin.

Tierra entre estrellas

En julio de 2009, la Ciudad de las Estrellas se independizó del Ministerio de Defensa y se convirtió en un municipio.

“Ahora elegimos a nuestros diputados a la Asamblea de la región de Moscú”, presume Irina Rógova, jefa de comunicación del Centro de Preparación, que acompaña a los periodistas en su incursión al Conjunto Residencial Cerrado, estatus administrativo que se la ha dado a la localidad hace tres años.

Tan solo trabajadores y residentes pueden acceder el nuevo municipio escondido entre una tupida arboleda en las afueras de la capital rusa.

Pinos y abetos reciben al visitante en el acceso principal a la ciudad, donde varios puestos de control separan la actual Rusia del consumismo voraz  de una tierra de sueños, leyendas y nostalgias. Pequeña porción del planeta donde nada, o casi nada, ha cambiado desde su fundación hace ya medio siglo. Uno de los recuerdos y testimonios mejor guardados del socialismo soviético.

Apartados de las instalaciones técnicas del CPA, donde preparan los astronautas sus misiones a la Estación Espacial Internacional (EEI) gracias al trabajo de más de 800 profesionales, viven en humildes edificios de la época soviética algunos de los hombres y mujeres que un día se convirtieron en mitos, dentro y fuera de su país.

“YA HE ESTADO AQUÍ CUATRO O CINCO VECES Y ESPERO CON IMPACIENCIA NUEVOS VIAJES A ESTA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS”, DICE EL ALEMÁN ALEXANDER GERST, SELECCIONADO HACE UN AÑO PARA VIAJAR A LA ESTACIÓN ESPACIAL INTERNACIONAL EN CALIDAD DE INGENIERO DE A BORDO.”

Vivas leyendas de la aventura espacial comparten rellanos de escalera con los astronautas de hoy, cuyos nombres ya no se recitan en los colegios y apenas son mencionados de vez en cuando en los telediarios. Algunos de los más insignes vecinos de esta ciudad son auténticas estrellas que brillan tanto o más como aquellas del firmamento que en un tiempo quisieron conquistar.

Valentina Tereshkova, la primera mujer en viajar al espacio en 1963, o Vladímir Titov, condecorado por la NASA y Francia por sus logros como astronauta, son algunos de ellos. “Son auténticas estrellas de su tiempo”, no duda en decir Rógova.

La tranquilidad y belleza del entorno natural es muy apreciada por los cosmonautas extranjeros que pasan aquí varios meses al año para preparar sus misiones. “Me encanta correr por este bosque maravilloso que hay aquí”, confiesa el alemán Alexander Gerst, que viajará a la Estación Espacial en mayo de 2014.

Como cualquier otro lugareño que allí se asiente, disfruta de una naturaleza privilegiada sin dejar los límites de esta urbe. El Lago de las Estrellas es perfecto para pasar una tarde de verano, con una iglesia ortodoxa muy peculiar en una de sus orillas , toda de madera y coronada por más de una docena de cúpulas azules.

Existen también otros lagos y, en los meses de invierno, funciona una pista de esquí. “No tenemos que salir de aquí para practicar el ocio”, asegura Rógova.

“Tenemos una infraestructura totalmente desarrollada: colegio bilingüe inglés, al que vienen estudiantes de otras ciudades y pueblos cercanos, guarderías, conservatorio de música.  La Casa del Cosmonauta (el histórico centro de cultura y ocio) la visitan algunas de las estrellas más solicitadas de la escena rusa”, explica la responsable de comunicación. Tampoco faltan complejos deportivos, restaurantes y cafeterías, tiendas y supermercados, y hasta hoteles para recibir a los ilustres invitados que visitan a menudo la ciudad.

Trabajando duro

Pero no todo es remanso de paz y tranquilidad a pocos kilómetros de una de las ciudades más ajetreadas del mundo: Moscú. Cientos de residentes de la Ciudad de las Estrellas trabajan en el corazón que impulsa la vida de esta localidad, su razón de ser originaria: el Centro de Preparación de Astronautas.

Sus sueldos no son seguramente comparables a los que perciben especialistas de su categoría en otros centros similares, en la estadounidense Houston o en la alemana Colonia, pero lo suplen con el entusiasmo de hacer lo que más les gusta. Y los astronautas americanos, asiáticos y europeos, que bien saben lo que vale este centro, se lo agradecen.

En Schiólkovo, el gran distrito en el que se inscribe el municipio, se sienten como en casa. “Ya he estado aquí cuatro o cinco veces y espero con impaciencia nuevos viajes a esta Ciudad de las Estrellas”, dice Gerst, seleccionado hace un año para viajar a la EEI en calidad de ingeniero de a bordo.

Si pocos son los que pisan estas instalaciones, los futuros astronautas son un grupo aún mucho más selecto con cualidades “al alcance de muy pocas personas”, apunta Alexéi Altunin, jefe adjunto del CPA.

La preparación de los cosmonautas, una vez seleccionados, dura unos cuatro años. Para ser elegidos  deben pasar por una de las pruebas físicas más duras a las que puede someterse un ser humano: la centrifugadora, una cápsula que da vueltas a velocidades extremas sobre un eje situado a 18 metros y unido a ésta por un brazo metálico a ras de suelo.

“TENEMOS UNA INFRAESTRUCTURA TOTALMENTE DESARROLLADA: COLEGIO BILINGÜE INGLÉS, AL QUE VIENEN ESTUDIANTES DE OTRAS CIUDADES Y PUEBLOS CERCANOS, GUARDERÍAS, CONSERVATORIO DE MÚSICA.  LA CASA DEL COSMONAUTA (EL HISTÓRICO CENTRO DE CULTURA Y OCIO) LA VISITAN ALGUNAS DE LAS ESTRELLAS MÁS SOLICITADAS DE LA ESCENA RUSA”, EXPLICA LA RESPONSABLE DE COMUNICACIÓN, IRINA RÓGOVA.”

En esta máquina el  astronauta siente que su peso corporal  se multiplica  hasta ocho veces. “Los astronautas soportan fuertes sobrecargas físicas cuando la nave alcanza una velocidad de 28.000 kilómetros por hora en 528 segundos. Cuando el vuelo llega al desprendimiento de la primera fase, el peso del astronauta se multiplica por cuatro”, explica Alexandr Beliáyev, ingeniero del Departamento de la Centrifugadora.  Lo mismo sucede durante el aterrizaje.

“En un descenso normal, la sobrecarga no supera las cuatro unidades, pero en caso de un descenso de emergencia, cuando hay que salvar a la tripulación, la cápsula podría entrar en la atmósfera terrestre en un ángulo más inclinado y con una frenada de mayor intensidad, lo que puede provocar  sobrecargas de hasta ocho unidades (peso corporal multiplicado por ocho). La sensación es que un elefante de 500 kilos te oprime el pecho. Los brazos pesan 45 kilos. Cuesta respirar. El corazón tiene que hacer el trabajo de ocho, bombeando sangre que pesa ocho veces más de lo normal”, señala el ingeniero.

Para viajar al espacio es necesario superar dos pruebas en esta centrifugadora. El candidato debe soportar sobrecargas y mantener dentro de lo óptimo todos sus indicadores vitales, de los cuales 64 se miden en este laboratorio. Solo así podrá recorrer el largo camino de la Ciudad a las Estrellas.

 

Una mezcla de olores, colores y texturas conseguirán que pase un rato de descanso en el jardín o en la terraza de su hogar. Descubra cómo.

Parece sencillo, pero no lo es. Elegir las plantas apropiadas de manera que cada estación no las estropee y disponer de un espacio para el retiro, por muy pequeño que sea, siempre es un aliciente para desear estar en casa. Los paisajistas saben bien cómo sacar partido a cualquier espacio, por lo que merece la pena seguir sus recomendaciones.

“EN UNA ÉPOCA DE CRISIS COMO ÉSTA, NO QUERÍAN RENUNCIAR A UTILIZAR MATERIAL RECICLADO; DE AHÍ EL USO DE PALÉS QUE HAN SERVIDO PARA MUCHO MÁS QUE PARA SER ACUMULADOS COMO MATERIAL DE DESHECHO. “LOS HEMOS UTILIZADO PARA CREAR ESPACIOS COMO SI FUERAN  JARDINERAS", INDICAN LAS INTERIORISTAS.”

“Atreverse a integrar la naturaleza en una casa no es sólo decorar con plantas, es algo más: es despertar los cinco sentidos”, así lo creen Mar Romero, Ycíar Beltrán y Olga López, las fundadoras de Fronda, un espacio dedicado a la venta de plantas, al paisajismo y a los complementos de jardín y de hogar.

Según las especies que elija, conseguirá efectos distintos, argumenta Mar Romero. “Las plantas dan vida, alegran la vista, recrean el olfato, aderezan sus mejores recetas, son sensibles al tacto y, combinadas con el rumor del agua, pueden trasladarle al mejor de los paraísos”, concluyen las expertas, cuando se refiere a la creación que presentaron en Casa Decor 2012, un lugar en el que cada año los interioristas dejan la impronta de sus propuestas.

Las plantas purifican el aire y transmiten todo tipo de sensaciones, de manera que nos transportan y relajan. Con la intención de que sirvan como un oasis de tranquilidad y paz, sin importar que nos encontremos en el centro de la ciudad o en pleno campo, se puede tomar nota para adaptar las propuestas a cada lugar concreto.

“Hemos realizado unas ideas  para jardín, pero se pueden adaptar a la perfección a una terraza de dos por seis o dos por cinco metros. Lo fundamental es jugar con los volúmenes para crear pequeños rincones y conseguir que nuestra terraza sea distinta”, comenta Romero.

El encanto de la sobriedad

En su propuesta se han rodeado de plantas sobrias, pero llenas de encanto: araucarias, cúrcumas, crasas, palmeras, musas, plataneras…

“Hay una gran colección de helechos, jazmines, una gran variedad de orquídeas, distintas opciones de cómo se puede adaptar a cada casa una propuesta como esta. Hemos hecho una pared vertical para intentar realizar pequeños cuadros, por ello hemos jugado con musgo y con plantas muy básicas”, todo un aporte de ideas de las paisajistas de Fronda.

“ATREVERSE A INTEGRAR LA NATURALEZA EN UNA CASA NO ES SÓLO DECORAR CON PLANTAS, ES ALGO MÁS: ES DESPERTAR LOS CINCO SENTIDOS”, AGREGAN ESTAS EXPERTAS.” También han utilizado colecciones de arce, un árbol que cambia mucho su coloración y eso “le lleva a generar distintas percepciones del espacio. La intención era crear un jardín dinámico”, señala Mar Romero.

Esta especialista reconoce que se han decantado por unas determinadas plantas, porque “la flor tiene una caducidad. Hay muchas plantas que tienen flor, pero quizá las más espectaculares, las más grandes tienen una flor imperceptible como, por ejemplo, la buganvilla, que se llena de flores en primavera. Queríamos jugar con los volúmenes y, si recargas el espacio de flores, aparece el desorden”, un argumento que sostiene el hecho de que hayan colocado ficus por lo generosidad de tamaño y su brillo.

En esa misma línea, tiene razón de ser la incorporación de la murralla, que tiene una flor “que huele fenomenal pero a la vista es prácticamente imperceptible, o el calanchoe o las bromelias… Las orquídeas no necesitan tanta tierra como se cree, pero necesitan luz y humedad; de ahí que hayamos apostado por ellas”.

Reciclado

En la creación de este espacio también se ha planteado utilizar materiales reciclados, como palés con los que han construido unas mesas rústicas muy especiales.

“Hemos hecho mesas con plantas, rústicas. Entre las maderas hemos colocado macetas. Son mesas que pueden servir tanto para interior como para exterior, todo depende de las plantas elegidas”, dice la paisajista.

“LO FUNDAMENTAL ES JUGAR CON LOS VOLÚMENES PARA CREAR PEQUEÑOS RINCONES Y CONSEGUIR QUE NUESTRA TERRAZA O JARDÍN SEA DISTINTO”, AFIRMAN MAR ROMERO, YCÍAR BELTRÁN Y OLGA LÓPEZ, FUNDADORAS DE LA EMPRESA PAISAJISTA FRONDA.”

En una época de crisis como ésta, no querían renunciar a utilizar material reciclado; de ahí el uso de palés que han servido para mucho más que para ser acumulados como material de deshecho. “Los hemos utilizado para crear espacios como si fueran  jardineras. Y hemos querido que la parte del oído también se sintiera implicada. Por eso aparece el rumor del agua gracias a una pequeña fuente, pues es un sonido que tranquiliza y serena”.

¿Le gusta mirar? Seguro que en más de una ocasión se ha sentido identificado con James Steward en “La ventana indiscreta” (“Rear window”), de Alfred Hitchcock, en la que mientras convalecía, con una pierna escayolada, observaba la vida cotidiana de sus vecinos a través de una lente fotográfica.

Quedarse extasiado mientras contempla las estrellas o se desvanece el atardecer es una de las mejores ocupaciones que puede realizar, eso sí, sentado cómodamente.

Desde esa posición de ‘voyeur’ ocasional, lo que necesita es un buen asiento sobre el que reclinarse a descansar, a leer un buen libro o, simplemente, a dejar pasar las horas de meditación o de divertida vigilancia.

“LA SERIE LANE RELAX CON ESTRUCTURA METÁLICA, PATAS CROMADAS Y ASIENTO DE ESPUMA DE POLIURETANO, OFRECE UN ELEMENTO PRÁCTICO A TENER MUY EN CUENTA: ES TOTALMENTE DESENFUNDABLE”.

Butacas, sillones, incluso sillas, confortables, listas parar provocar un relajo absoluto o mantener, pese al descanso, una actitud alerta. Ideales para consultar los últimas noticias sobre la tableta, para reponerse de una comida copiosa e, incluso, para ponerse ante el portátil para realizar un trabajo ocasional.

Asientos individuales que se incorporan a la zona de ocio para compartir una charla o ver su serie favorita en la televisión.

Este tipo de butacas son ideales para complementar un área en el que no desee abrumar con gran cantidad de mobiliario, además de resultar ideales para salones de metros reducidos en los que desee instalar un lugar para el reposo, sin atomizar el espacio.

Su mejor característica es que se puede desplazar dentro del hogar sin dificultad y así dar distintas opciones de uso.

Imaginación y diseño

El modelo "Voyager", de la firma Stressless, conjuga la imaginación en el diseño, pero además se reinventa con ingenio en la búsqueda del confort y la funcionalidad de sus productos, transformándose año tras año.

En este nuevo sillón reclinable destaca la forma aerodinámica de su respaldo y el acolchado de todo su diseño para dar apoyo al cuerpo. Las opciones de tapizado van, desde la tela o el cuero, y también se pueden cambiar las maderas e incluso el tamaño, médium o large, con un reposapiés adaptado y móvil, de forma que puede incluso colocarlo frente a un sofá. Mobiliario casi como un traje a medida.

Las butacas que ofrece La Oca son cómodas, móviles, con diseños atrevidos y tapizados de colores intensos como el fucsia o el morado, como ese el caso de la gama Lane Relax que,  con estructura metálica, patas cromadas y asiento de espuma de poliuretano, ofrece un elemento práctico a tener muy en cuenta: es totalmente desenfundable.

“LAS BUTACAS QUE OFRECE LA OCA SON CÓMODAS, MÓVILES, CON DISEÑOS ATREVIDOS Y TAPIZADOS DE COLORES INTENSOS COMO EL FUCSIA O EL MORADO”.

Si es de los que les gusta ir de un lado a otro para tomar perspectiva son moverse del asiento, elija los giratorios como el Tao, su nombre oriental le dará una idea de que se trata de un lugar especial para la meditación. Sus patas de metal son un soporte perfecto y seguro para girar sobre sí mismo.

El clasicismo de Pottery Barn se decanta por los orejeros, sin marcar formas excesivas y elegantemente tapizados, e incluye la novedad en ratán para interiores informales, toda una tendencia en la que los diseños de los años ’20 para jardín se trasladan dentro del hogar.

No deseche los diseños de otra época que tenga en casa, una buena elección de tapicería, atrevida, sin ser electrizante, le renovaran cualquier propuesta, por muy antigua que sea.

La ciudad de los grandes rascacielos está viviendo un florecer de parques únicos en los que la imaginación y el diseño se unen para transformar infraestructuras abandonadas, galerías de arte o viejas vías de tren en nuevos espacios verdes para la ciudad que ya cuenta con uno de los parques urbanos más famosos del mundo, Central Park.

Para los muy urbanos neoyorquinos, la vida de la ciudad también pasa por disfrutar de los espacios verdes, de los que tienen muchos y muy variados. Desde su famoso pulmón verde, Central Park,  hacia el norte de la ciudad, hasta el famoso “High Line”, o el parque subterráneo de Delancey, o las pequeñas plazas que se han habilitado como espacios verdes, muchas veces por los propietarios de los edificios adyacentes, todos son lugares para el esparcimiento y para disfrutar.

Parque subterráneo con luz natural

Puede que el más llamativo de esos proyectos sea el Delancey Underground, también conocido como “Low Line” (línea baja), que busca transformar en un parque con luz natural una vieja estación subterránea de tranvías construida en 1903 y que lleva más de seis décadas abandonada en el subsuelo de la Gran Manzana.

“Con una tecnología que crea una simulación del cielo, el espacio no se va a parecer a ningún otro en el que haya estado jamás tendrá, por un lado este legado histórico, pero por el otro lado funcionará como cualquier parque, tendrá árboles y césped naturales para que la gente lo disfrute”, explicó a Efe, James Ramsey, que impulsa este proyecto junto al arquitecto Dan Barasch.

Ramsey llevaba trabajando durante años en un dispositivo de cables ópticos que concentra la luz solar de la superficie y la redistribuye bajo tierra, lo que permite que crezcan plantas en un espacio subterráneo, por lo que decidió aplicar esa técnica en la enorme y abandonada estación de tranvías.

“EL POPULAR "HIGH LINE" TAMBIÉN ES LA INSPIRACIÓN DEL NUEVO PARQUE QUE SE ESTÁ CONSTRUYENDO EN EL CORAZÓN DEL BARRIO DE CHINATOWN, DONDE SE ESTÁ TRANSFORMANDO UNA PLAZA TRIANGULAR, A LOS PIES DEL PUENTE DE MANHATTAN, EN UN NUEVO JARDÍN EN LAS ALTURAS APODADO COMO EL “MINI-HIGH LINE”.

“Estaba trabajando con un antiguo ingeniero de la Autoridad Metropolitana del Transporte (MTA) que me contaba todas estas historias sobre los espacios perdidos debajo de Nueva York y me interesé muchísimo por ellos”, relata Ramsey, quien todavía  habla con emoción al describir la sorpresa que se llevó cuando descubrió que uno de ellos estaba, precisamente, debajo de su oficina en la calle Delancey, al sur de Manhattan.

El emprendedor explica cómo esta vieja estación, un lugar oscuro y algo lúgubre por el abandono de las últimas seis décadas, tiene también un sabor especial gracias a su legado histórico, a sus altísimos techos y a las vías del tranvía que permanecen casi intactas pese al paso del tiempo. El espacio de más de 6.000 metros cuadrados lleva abandonado desde 1948

Si Ramsey y Barasch consiguen finalmente transformar esa estación subterránea en un nuevo parque para Nueva York, el llamado Low Line se convertiría en una suerte de antónimo del ya famoso High Line, que convirtió unas viejas vías de tren a nueve metros de altura en uno de los parques de moda de la ciudad de los rascacielos.

Una galería de piel mudable

El sueño de convertir un espacio cerrado en una nueva zona verde para la Gran Manzana no es solamente un proyecto de los impulsores del Delancey Underground, sino que es también una realidad gracias a Park Here, que convierte cada invierno una gran galería del barrio de Nolita en un parque público para que los neoyorquinos se resguarden del frío.

“Lo nuestro es una rebelión contra el invierno” declara a Efe orgulloso, Jonathan Daou, propietario de la galería Openhouse, un espacio que muda tanto de piel que ha llegado a albergar desde una exposición de arte hasta el lanzamiento de una nueva línea de ropa, pasando por múltiples conciertos y, todos los inviernos, un parque.

“EL SUEÑO DE CONVERTIR UN ESPACIO CERRADO EN UNA NUEVA ZONA VERDE PARA LA GRAN MANZANA ES UNA REALIDAD GRACIAS A PARK HERE, QUE CONVIERTE CADA INVIERNO UNA GRAN GALERÍA DEL BARRIO DE NOLITA EN UN PARQUE PÚBLICO PARA QUE LOS NEOYORQUINOS SE RESGUARDEN DEL FRÍO”.

A pesar de que éste no cuenta con la tecnología de luz solar del Low Line, esta curiosa zona verde cuenta con árboles construidos a base de ramas naturales, césped artificial fabricado con productos reciclados, música de fondo con sonidos de pájaros y niños jugando y hasta un perfume que evoca los olores típicos de cualquier parque en verano.

“Lo más impresionante es la acogida de la gente, ha sido casi como un experimento social”, explica Daou, quien cuenta cómo incluso se tuvo que enfrentar a una mujer ciega que exigía poder entrar con su perro guía, ya que no entendía que no se le permitiera acceder por miedo a que el animal hiciera sus necesidades en el recinto.

El parque, que cerró sus puertas el pasado 14 de febrero y volverá a abrir el próximo invierno, ha sido todo un éxito en el gélido invierno neoyorquino y el año pasado llegó a recibir hasta 50.000 visitantes en un solo mes, con una media de unas 2.000 personas durante los fines de semana.

Sin recibir financiación alguna de las autoridades de Nueva York, la entrada es gratuita para todo el mundo a Park Here, que se financia gracias a las aportaciones de diferentes patrocinadores o a las comisiones que recibe de los carritos de comida y bebida que se instalan allí cada inverno.

El “Mini-High Line”

El popular "High Line" también es la inspiración del nuevo parque que se está construyendo en el corazón del barrio de Chinatown, donde se está transformando una plaza triangular, a los pies del Puente de Manhattan, en un nuevo jardín en las alturas apodado como el “mini-High Line”.

Impulsado por la organización Renaissance Economic Development y con el apoyo del Departamento de Transporte de Nueva York, el espacio ofrecerá “a los vecinos y a los ciclistas que crucen el puente un área pública donde disfrutar de las vistas hacia la calle Forsyth y de todo el barrio”, según detalla esa agencia pública en su página web.

“EL MÁS LLAMATIVO DE ESOS PROYECTOS ES EL DELANCEY UNDERGROUND, TAMBIÉN CONOCIDO COMO “LOW LINE” (LÍNEA BAJA), QUE BUSCA TRANSFORMAR EN UN PARQUE CON LUZ NATURAL UNA VIEJA ESTACIÓN SUBTERRÁNEA DE TRANVÍAS CONSTRUIDA EN 1903”.

El artista chino Xu Bing, conocido por el juego con la caligrafía china en su arte, podría ser el encargado de diseñar esta plaza elevada, cuya construcción se espera que comience en junio de 2013 y esté lista para ser visitada por el público un año después.

Una vez se complete, el “mini-High Line” se unirá a la larga lista de espacios verdes con la que cuenta la Gran Manzana, que a pesar de albergar el parque urbano más visitado de Estados Unidos, el parque Central, no deja de sorprender a locales y turistas con imaginativos proyectos que, como en el caso del Low Line, llegan a desafiar incluso las leyes de la naturaleza.

El mobiliario también es capaz de transmitir la sensación más romántica. El estilo vintage irradia la impronta de un encanto con el más puro acento francés.

Lo ‘viejo’ con aire ‘nuevo’ es un valor en alza también en los muebles. Elementos de otra época que, actualizados, llenan de presencia cualquier estancia. Muebles, en definitiva cargados de historia, con un diseño antiguo, pero que pueden adaptarse según los cambios que seamos capaces de aportarle a cualquier espacio.

La técnica del decoupage puede simplificar la tarea y dejar que, con algo de imaginación, piezas de las que habíamos decidido desprendernos sigan formando parte de nuestra historia. Sin embargo, si no es de los que guardan, novedosas propuestas le ofrecen determinados elementos fabricados ahora, pero que simulan el paso del tiempo con un acabado tan perfecto como si hubiera salido de anticuario, solo tiene que esperar a que el desgaste se produzca realmente.

“El suelo también puede ayudarnos a potenciar la atmósfera vintage de nuestro hogar. La firma de pavimento y revestimiento Vives ha creado una colección, precisamente con ese nombre, en la que el diseño y la elegancia se dan la mano”.

Un toque francés en la decoración nunca está de más, en este caso se trata de un estilo entre provenzal y clásico, muebles que parecen desvencijados, pero que albergan una estructura de hierro. Mesas, cómodas, sillones, sofás, sinfoniers, vitrinas y aparadores ninguno escapa a su influencia.

Como no podía ser menos, encanto es lo que destilan a raudales. Precisamente ‘Charme’ es como ha bautizado la firma PortobelloStreet.es a su última colección de estilo vintage, con un marcado acento francés.

Plena actualidad

En ella se combina el romanticismo de las líneas vintage con acabados envejecidos, desgastados e incluso con la técnica del decoupage que, de una manera sencilla, transforma cada pieza en mobiliario de plena actualidad.

Alberto Torres, gerente de PortobelloStreet.es asegura que esta colección “nace de las casas de campo francesas. Se trata de piezas con un sabor muy especial, pero que en el siglo XXI se combinan con otros elementos más actuales".

“Se impone el eclecticismo y las podemos encontrar tanto en una vivienda del centro de la ciudad como en una casa de campo”, asegura Torres argumentando así que son perfectamente adaptables a cualquier ambiente.

Recomienda, no obstante, que al tratarse de muebles de tanta personalidad se puede caer en el exceso, y por esta razón,  “es mejor dar pinceladas con piezas sueltas”. Y señala que se puede elegir una butaca para utilizarla como descalzadora, o bien acoger en la entrada una cómoda y un espejo para imprimir una fuerte tendencia según abrimos la puerta de nuestro hogar.

Alberto Torres afirma el decoupage se puede realizar sobre superficies de  madera o latón sobre las que se adhiere papel pintado o tela. “Esta superficie se barniza una vez seca varias veces hasta que quedan perfectamente integrados los elementos, pareciendo que están pintados sobre la superficie inferior”, explica.

En el suelo también

El suelo también puede ayudarnos a potenciar la atmósfera vintage de nuestro hogar. La firma de pavimento y revestimiento Vives ha creado una colección, precisamente con ese nombre, en la que el diseño y la elegancia se dan la mano.

“‘Charme’ combina el romanticismo de las líneas vintage con acabados envejecidos, desgastados e incluso con la técnica del decoupage que, de una manera sencilla, transforma cada pieza en mobiliario de plena actualidad”.

La intención es transmitir un sentido espacial continuo con una estética del momento que nos lleva al pasado.

La combinación de azulejos lisos, estampados y mosaicos y recrear suelos de estilo victoriano son algunas de las posibilidades.

Siempre bajo la misma estética la serie Devon se centra en figuras geométricas, todas con un fondo en color crema que recuerdan los mosaicos de granito que decoraban las casas burguesas de otros tiempos.

En definitiva la propuesta se concentra en una vuelta al pasado con materiales de lo más actual.

Las librerías son auténticos espacios de almacenaje. Las tradicionales baldas han dado paso a otro tipo de lugares en los que su uso no solo es albergar libros, cd’s de música o películas, sino auténticos instrumentos decorativos, según su estilo y el uso que quiera darles.

Pese a tratarse de una pieza de mobiliario común, la firma Ikea se decidió a celebrar el treinta aniversario de su célebre librería Billy que, con el paso del tiempo,  se ha ido modificando en ancho y estabilidad, además de ir adecuando su peso a las medidas para resultar más manejable.

“Los metalizados en negro rivalizan con las maderas en color cerezo o abedul, imprimen un toque moderno y sutil, pues la delgadez de sus formas consigue que pasen desapercibidos”.

Gillis Lundgren fue su creador y señala que el éxito de Billy tiene que ven con el hecho de que encaja en cualquier parte. “No todos los hogares son iguales. Algunos disponen de muy poco espacio y otros de más, pero los tipos de madera y colores se encajan en cualquiera de ellos".

Ya no sólo forman parte de un rincón donde relajarse, toman el espacio por derecho propio y se  ensamblan en las paredes de pasillos, dormitorio o, incluso, en el  baño.

Doble juego

Hay lugares que desdoblan y transforman su actividad principal en mucho más. Un reloj,  cuyo pie sirve de lugar de almacenaje, es un buen ejemplo de ello.

Lo bueno de las nuevas librerías es que disponen de espacios adaptados para intercalar, para disponer de todo tipo de ocio en casa a mano. De manera que siempre podrá elegir leer un buen libro mientras, de fondo, escucha su música favorita.

La librería Brosna disponible en blanco y en negro, además de muy práctica, se adapta con facilidad a la decoración de cualquier ambiente. Los interioristas de El Corte Inglés aprovechan su brillo lacado para adaptarla a una decoración vinculada a los años 50, donde sus líneas rectas marcan un equilibrio determinante con los dibujos geométricos del papel pintado de la pared.

Para aquellos que consideran que un buen fin de semana es sentarse en el sofá con un generoso cuenco de palomitas y una sesión doble de cine en casa,  nada como una insinuante estantería de La Oca, con una dibujada curva para alejarse de lo convencional, sin olvidar su sentido práctico.

Mantener tanto CD´s como DVD´s fuera del alcance de los más pequeños es vital para no encontrarse con sorpresas desagradables. No es solo una cuestión de orden, se trata de evitar discos irrecuperables debido a ralladuras. En este caso, las librerías colgadas son la opción más oportuna.

Formas, tamaños, colores y material son muy variados. Los metalizados en negro rivalizan con las maderas en color cerezo o abedul e imprimen un toque moderno y sutil, pues la delgadez de sus formas consigue que pase desapercibida.

 

Aficionados, científicos y “viajeros aventureros” ya disponen de una guía turística para el planeta rojo, una obra de casi quinientas páginas en las que encontrar datos útiles sobre Marte. El autor y científico estadounidense William K. Hartmann comenta sus experiencias y su opinión sobre el turismo espacial.

Viajar de las dunas de “Terra Tyrrhena” a las recónditas montañas fundidas; del cañón del “Valle Marineris” al mayor volcán del Sistema Solar que se conoce; de lo que fue un primitivo océano, hoy cubierto de polvo, a los polos congelados. Estos son algunos de los 40 destinos que William Kenneth Hartmann nos propone para conocer el planeta en su libro: 'Guía turística de Marte. Los misteriosos paisajes del planeta rojo”,  que acaba de publicarse en castellano.

En la obra aparecen datos de interés como dónde encontrar agua o el tipo de ropa necesaria para protegerse. Se recopilan muchos de los descubrimientos que la ciencia ha hecho sobre este planeta y algunos de los datos más curiosos que las misiones espaciales han arrojado hasta ahora.

Un apasionado del espacio

Su autor es un científico que participó en la misión estadounidense Mars Global Surveyor y autor de varios libros de divulgación, pero además es pintor de vocación, que aúna ciencia y arte en sus dibujos de temas astronómicos, algunos de ellos incluidos también en la guía.

Hartmann, dedicado desde hace años al estudio del planeta rojo, intercala en el libro sus recuerdos personales y anécdotas en un apartado que titula "Mis crónicas marcianas": quince textos para conocer qué acontece entre los bastidores de la ciencia astronómica.

“He participado en 3 misiones en Marte, la operación “Mariner 9”  hizo la primera cartografía de la superficie de Marte en 1971, y en la “Mars Global Surveyor”, alrededor del año 2000, se hicieron las primeras fotos de gran resolución. Usé fotos de todas mis misiones anteriores para la obra”, comenta el autor.

Seguramente se les haya pasado alguna vez por la cabeza si existe la posibilidad de que en un futuro Marte pudiera ser visitado de manera "normal". El autor proporciona una dosis de esperanza, ya que asegura que las condiciones para crear una estación científica en Marte "no son muy diferentes de una estación científica en el polo sur terreste (la Antártida)".

Hartmann apunta diversos consejos para los humanos que quieran seguir sus pasos y visitar el planeta.

¿Qué visitar?

Entre los fascinantes destinos que propone el autor se encuentra el “Olimpus  Mons”, un monte de casi veintidós kilómetros de altura. Casi tres veces más que el Everest.

Las “Tharsis Planitia” son unas mesetas elevadas con llanuras tan extensas como toda Europa, pero sobre la altitud de nueve kilómetros. El investigador aclara: “El misterio es que la actividad volcánica se centra en esta única área”.

“Su autor es un científico que participó en la misión estadounidense Mars Global Surveyor y autor de varios libros de divulgación, pero además es pintor de vocación, que aúna ciencia y arte en sus dibujos de temas astronómicos, algunos de ellos incluidos también en la guía”.

A lo largo de esta zona se encuentran los “Valles marineris”, un descomunal cañón en el que el Gran Cañón de Colorado (EE.UU.) sería una simple grieta. “Parece que en el pasado tenía determinadas partes donde había agua líquida”, explica.

Para Hartmann, uno de los descubrimientos más excitantes es que el planeta sostiene cambios climáticos más drásticos que la Tierra. Investigadores franceses, entre ellos François Forget, son los responsables del hallazgo. El escritor nos explica que se debe "a la inclinación del planeta".

“En la obra aparecen datos como dónde encontrar agua o el tipo de ropa necesaria para protegerse. Se recopilan muchos de los descubrimientos que la ciencia ha hecho sobre este planeta y algunos de los datos más curiosos que las misiones espaciales han arrojado hasta ahora!”.

En la Tierra tenemos una de 23,5 grados mientras que Marte cuenta con una de 25 grados. Esto hace que las estaciones de ambos planetas sean muy parecidas, sin embargo hay un elemento primordial que los diferencia: las fuerzas lunares.

“Marte no depende de las fuerzas lunares, que hacen que las estaciones permanezcan constantes, por ello varían con mayor facilidad”, aclara el científico.

El robot más avanzado

Para ir preparando el viaje al planeta rojo, en la obra se incluyen secciones típicas de cualquier guía turística como el "¿Qué me pongo?", de especial importancia cuando hablamos de un lugar donde son frecuentes las tormentas de polvo y las temperaturas oscilan entre los - 87 ° C y los -25 ° C.

A través de sus páginas el lector o futuro viajero descubrirá que el día marciano dura algo más de 24 horas, ya que el año en este planeta es de 669 días.

Se ha recorrido un largo camino desde las primeras investigaciones de los años sesenta hasta la actualidad. El robot “Curiosity”, de la NASA, acaba de iniciar su largo viaje hacia este polvoriento astro buscando algún ápice de vida anterior.

“Curiosity” será capaz de desplazarse y de hacer análisis químicos de los diferentes tipos de roca. También tomará muestras de las señales químicas que puedan indicar si ha habido alguna vez vida en Marte”, indica Hartmann.

Aunque la posibilidad de ir al espacio de vacaciones aún sea una hazaña ficticia, pueden dejar volar la imaginación y prepararse para un futuro astronómico.

“Si la civilización sobrevive, entonces los humanos seguro que viajarán a Marte, sólo dependerá de condiciones políticas y sociológicas más que tecnológicas”, concluye el investigador.