Un masaje siempre es agradable, pero si además ayuda a levantar el estado de ánimo, calmar el estrés o eliminar la melancolía resulta imprescindible. Lo último son los masajes con mermeladas y geles de frutas frescas.

Si se tiene en cuenta el ritmo de vida tan frenético que se vive, destinar una hora a un buen masaje un par de veces al mes debería ser obligatorio. Además de la calma y la sensación de bienestar que se siente mientras se recibe el masaje, se activa la circulación, se elimina tensiones y se tonifica la musculatura.

Dejando a un lado su vocación hedonista, los masajes tienen un poderoso efecto para levantar el estado de ánimo y aplacar el estrés. Por estas y otras razones los masajes son la piedra angular de un buen estado de ánimo.

“La uva blanca, rica en  fibras, vitaminas y minerales, está recomendado para personas que necesitan energía revitalizadora”.

Ahora gustan mucho los masajes faciales y corporales con mermelada de melón, uva blanca y arándanos, enriquecidos con fitoendorfinas y extractos de zumo.

En el centro de estética Twentynails de Madrid basan los masajes en el uso de mermeladas y geles de extractos de frutas frescas, cuyos ingredientes esenciales se obtienen exprimiendo y centrifugando las uvas, el melón y los arándanos, consiguiendo además los mismos beneficios en la piel que nos proporciona la fruta tomada tal cual, como por ejemplo la reducción de manchas.

Así, el masaje con melón, gracias a sus propiedades, lo recomiendan para personas que se sienten con frecuencia tristes o melancólicas. El protocolo consiste en un masaje drenante con el jugo de esta fruta.

“El arándano, que está indicado para personas nerviosas tiene capacidad para despertar la energía introspectiva y las dotes comunicativas del quinto chakra, donde se esconden el  autoanálisis y la buena comunicación con los demás”.

Tumbado en la camilla, se aplica el zumo por todo el cuerpo y se deja actuar durante 10 minutos bajo una luz blanca con el fin de despertar la energía y otorgar alegría y vitalidad. A continuación se aclara con esponjas mojadas y se masajea todo el cuerpo.

El melón, al ser rico en vitaminas, fósforo, potasio y magnesio está especialmente indicado para tratamientos faciales de hidratación y corporales de drenaje.

El arándano, que está indicado para personas nerviosas tiene capacidad para despertar la energía introspectiva y las dotes comunicativas del quinto chakra, donde se esconden el autoanálisis y la buena comunicación con los demás.

“El masaje con melón, gracias a sus propiedades lo recomiendan para personas que se sienten con frecuencia tristes o melancólicas”.

Con el arándano, rico en flavonoides, el centro Twentynails propone un masaje californiano, perfecto para pieles sensibles y tratamientos corporales tonificantes.

La uva blanca, rica en fibras, vitaminas y minerales, está recomendado para personas que necesitan energía revitalizadora. Con esta fruta, el centro de belleza, realiza un masaje armónico y trata de reducir las manchas de la dermis.

Cuerpo y mente

La esteticista Silvia Giralt ofrece en su centro de belleza de Madrid el ritual Lulur, un masaje que une cuerpo y mente. Basado en los rituales que se realizan antes de casarse las novias en la isla de Java. El protocolo comienza con una exfoliación que se realiza en todo el cuerpo con frutas tropicales.

"Con frutas cítricas se activa la circulación, dejando sobre la piel un aspecto refrescante y sedosa", explica Silvia Giralt, a quien le gusta realizar tratamientos personalizados y crear un ambiente muy agradable en la cabina con velas perfumadas con aromas de frutas.

El masaje antiedad, antioxidante o relajante se practica con aceites y cremas adecuadas para cada persona. El protocolo termina con la ingesta de un zumo de frutas y unos minutos de relax en la camilla.

El chocolate levanta el ánimo

Uno de los masajes más agradables para los sentidos y para la piel es el que se realiza con chocolate el centro "wellness" Caroli Health Club. Con música relajante de fondo, el masajista comienza a derramar sobre la piel chocolate líquido puro con aceites esenciales.

A continuación,  mientras el aroma del chocolate conquista las pituitarias y la mente se deja llevar por su fragancia, las piernas, la espalda, los brazos y el abdomen reciben un masaje con suaves movimientos pero lo suficientemente firmes para relajar los músculos más tensos. Los beneficios del chocolate van mucho más allá del paladar.

En cuestiones de belleza, la crioterapia es un tratamiento que se basa en el aprovechamiento  de las bondades del frío para reducir la grasa, reafirmar la dermis  y luchar contra la flacidez y la celulitis.

El rejuvenecimiento de  la piel y la disminución de la celulitis son otras de las bondades de la crioterapia, además de solventar la artritis, el eczema, el estrés, el insomnio y la depresión.

A base de compresas frías, masajes con hielo, pulverizaciones refrigerantes o la aplicación de geles se baja la temperatura corporal, ya que las bajas temperatura contraen las fibras elásticas, lo que ayuda a mejorar el contorno de aquellas zonas en las que la grasa se siente muy cómoda como son los glúteos, las caderas y la tripa.

Eliminar la grasa con frio

Cuando se aplican sobre la piel temperaturas inferiores a la de cuerpo humano,  37º centígrados,  lo primero que ocurre es la  vasoconstricción, es decir, el estrechamiento de los vasos sanguíneos como acto reflejo, lo que estimula la aceleración de la circulación para poder elevar la temperatura.

“Así se produce un gasto calórico y un aumento en la velocidad con la que los glúcidos y las grasas se metabolizan y, al mismo tiempo que se destruye el tejido adiposo, se tensa la piel y se endurecen los músculos”, explica Leticia B. Carrera, responsable del centro Felicidad Carrera.

“Cuando la temperatura desciende por debajo de los 0ºC, el agua en el interior de las células pasa a estado sólido y se forman cristales de hielo que rompen las células”.

El tejido graso del organismo humano está compuesto por células grandes que acumulan lípidos –grasa- en forma de almacén. Estas células llamadas adipositos son muy frágiles y cualquier cambio de temperatura hace esas células puedan morir.

“Cuando la temperatura desciende por debajo de los 0ºC, el agua en el interior de las células pasa a estado sólido y se forman cristales de hielo que rompen la célula”, añade la experta.

“Por este motivo, la Criolipólisis es una novedosa manera de eliminar la grasa sin tener que pasar por el quirófano. Basta con aplicar un frío de manera controlada sobre la superficie de la piel”, explica Leticia B. Carrera. Corría el año 2008 cuando prestigiosos dermatólogos estadounidenses descubrieron que un enfriamiento controlado descomponía las células grasas sin dañar el resto de tejidos.

“Fue entonces cuando prestigiosos dermatólogos americanos descubrieron que el enfriamiento controlado del tejido adiposo desde el exterior de la piel descomponía las células grasas sin dañar el resto de tejidos”, añade Leticia B. Carrera

Durante dos años se desarrollaron exitosos estudios preclínicos con animales y seres humanos que determinaron la eficacia del tratamiento con frío. “Se seleccionaron personas que tenían grasa localizada - michelines, cartucheras y tripa- y se les aplicó sesiones a temperatura de 4º centígrados. Todas las personas redujeron su tejido graso”, dice la experta.

Ante estos estudios la compañía Milesman desarrollo Criolipo, un aparato con láser diodo de alta potencia, capaz de eliminar la grasa localizada de forma segura, indolora y eficaz en determinadas zonas corporales sin necesidad de una dura dieta de varios meses o una intervención quirúrgica con anestesia tumescente como la liposucción.

¿Cómo funciona? Antes de nada se selecciona la zona a tratar y se mide el grosor del pliegue. A continuación, mientras el cliente permanece tumbado en la camilla escuchando música o leyendo, se aplica un gel conductor y se masajea la zona durante 30 o 35 minutos con el cabezal que succiona y enfría a la vez. “Es importante resaltar que la succión es esencial para conseguir unos resultados satisfactorios”, cuenta Leticia B. Carrera.

“El frío y los grados bajo cero son auténticos aliados de la belleza, ya que cumplen una función descongestiva y anestésica y provocan la exfoliación y el recambio de la piel”, explica el centro H&H Medicina Estética, que asegura que con una sola sesión de Criolipo, según unos estudios de la Universidad de Harvard, se ven resultados satisfactorios en el cien por cien de los casos.

La crioterapia está contraindicada en personas hipersensibles a las bajas temperatura, a las que sufren problemas circulatorios severos y las que padecen enfermedades reumatológicas.