El nuevo Lexus IS 300h Híbrido llega a la gran pantalla de nuevo y esta vez con mucho más ritmo, fuerza y belleza a manos de dos grandes bailarinas del Ballet Nacional Inglés. http://youtu.be/zEv_MRlygDI Lexus vuelve a sorprender a todos los espectadores con unos segundos de dinamismo e intensidad como la que desprende el nuevo IS 300h Híbrido. El nuevo vehículo Lexus es sinónimo de tecnología y diseño. Con un acabado exclusivo en sus faros de forma de flecha invertida, su interior con detalle artesanal y su sistema Lexus Hybrid Drive se convierte en uno de los coches más prometedores del año. En 2004, Lexus se convirtió en el primer fabricante de automóviles de gama alta en perfeccionar la tecnología Full Hybrid. Desde entonces, se han vendido más de 500.000 modelos híbridos Lexus. El sistema Lexus Hybrid Drive de segunda generación del IS 300h Híbrido proporciona una potencia refinada con una eficiencia extraordinaria en el consumo de combustible y emisiones excepcionalmente bajas: cero emisiones en el modo de vehículo eléctrico (EV). 2013_IS_F_1+Location_a__mid El nuevo IS 300h Híbrido combina de forma inteligente un avanzado motor de gasolina de inyección directa de 2,5 litros con un motor eléctrico de alto rendimiento, mientras que el innovador sistema Active Sound Control complementa el sonido del motor para un apasionante placer de conducción. El IS 300h Hibrido permite una conducción dinámica y silenciosa y con un nivel cero de emisiones. IS_04H_DH_2013_PR__mid ¿Estás listo para descubrirlo al máximo?  
Hemos estado con Tamara Rojo, primera bailarina del English National Ballet y protagonista del nuevo spot del Lexus IS 300h que se ha estrenado hace unos días. Según la bailarina, "el ballet es en esencia un lenguaje que trata de las emociones" y se siente segura cuando utiliza esta herramienta de máxima expresión de su cuerpo, una manera de expresar sus sentimientos de la forma más pura. Una de las cosas más bonitas que destaca Tamara Rojo en la entrevista es la capacidad del ballet de poder expresar sin fronteras, ya que el propio baile, el ballet clásico, es común a cualquier cultura, país, y rompe con todas las reglas de expresión. Cualquiera puede entender y sentir el movimiento y el encanto de poder comunicarse con el cuerpo. Sin barreras. Sin duda, Tamara Rojo ha demostrado que es una bailarina de primera calidad. El ejercicio con su cuerpo es espectacular y no se rinde tan fácilmente. Es capaz de entender su cuerpo ante los cambios y acomodarse a ellos para seguir siendo la mejor y exigirse a ella misma. Cualquier esfuerzo merece la pena para demostrar hasta donde llega su amor por el ballet.
El control, la fuerza y la belleza de una bailarina de ballet clásico son ahora sinónimos del nuevo Lexus IS 300h, la nueva berlina que Lexus ha lanzado al mercado, en el nuevo spot de Lexus. ¿Aún no has visto el nuevo spot del IS 300h? Como la seguridad de una bailarina de lujo de ballet clásico, queda reflejado en el nuevo IS 300h también el equilibrio. Tamara Rojo, Primera Bailarina del Ballet Nacional Inglés, y la bailarina de ballet más importante del momento, colabora en esta innovadora campaña publicitaria del nuevo Lexus IS 300h creando una unión inseparable entre el Ballet y el Hip- Hop. Durante el rodaje se ha contado con la colaboración de los mejores bailarines del English National Ballet para hacer que este anunció sea perfecto creando la sensación de fuerza, y energía. is_1500x484 Un lazo tan innovador que une el ballet clásico con el hip-hop de Stephen Kozmeniuk bajo la canción “Step it up” para acompañar al IS 300h. Stephen Kozmeniuk ha trabajado con artistas de escala mundial como Madonna, Nikku Minaj y Kanye West. Una combinación perfecta para transmitir un mensaje único: fuerza y belleza.
Tamara Rojo, Directora Artística del Ballet Nacional Inglés ha colaborado con Lexus en la innovadora campaña publicitaria del nuevo Lexus IS 300h. Lexus_Strong Un spot que combina la danza clásica y el hip-hop para expresar algunos de los atributos más importantes del nuevo modelo. Una canción original del spot “Step It Up”, producida por Stephen Kozmeniuk, que ha trabajado con artistas de fama mundial como Madonna, Nikki Minaj y Kanye West. lexus_IS300h Lexus ha diseñado una novedosa campaña publicitaria para su nueva berlina híbrida el Lexus IS 300h. Un spot en el que se utiliza una combinación nunca antes vista de ballet clásico y hip-hop para transmitir un mensaje de equilibrio, fuerza y belleza. DALE AL PLAY! Nuevo Spot Lexus IS 300h Híbrido
Arabesques, assemblés y un seductor juego de luces acompañan al nuevo Lexus IS 300h en la televisión. Su fuerza y belleza, junto a los delicados movimientos del English National Ballet, nos brindan una experiencia capaz de capturar nuestros sentidos durante los 60 segundos de esta pieza hecha para enamorar, con giros suaves y una música contemporánea, que encanta y remite a la mixtura de actualidad y lujo que sólo Lexus puede lograr. Disfruta del spot completo, solicita tu prueba de conducción aquí, y cuéntanos, ¿hemos conseguido seducirte con nuestra fuerza y belleza? Link: El nuevo Lexus IS 300h aparca en la tele. (Lexus España en Youtube)

No es el caviar ni el vodka, ni los iconos ni la poesía de Pushkin: lo que mejor refleja el alma rusa a ojos del mundo es el ballet. Su catedral, el teatro Bolshói, que decidió cerrar en julio de 2005, tras seis años de reformas, escándalos, corrupción y conspiraciones, prepara su reapertura.

Desde el siglo XVIII, los bailarines de la legendaria compañía rusa del teatro Bolshói han cautivado al mundo derribando fronteras culturales e ideológicas con obras legendarias como “El lago de los cisnes”, “Giselle” o “El Cascanueces”. No obstante, el paso del tiempo –incendios, reformas salvajes o el bombardeo nazi- había puesto en peligro el tesoro nacional ruso, por lo que el histórico edificio del Bolshói decidió cerrar sus puertas en julio de 2005.

“Como si se tratara de una catedral gótica, los artesanos, orfebres, pintores, carpinteros y otros maestros en mampostería y estucado dedicaron miles de horas a devolver al Bolshói el esplendor perdido”.

“Cuando decidimos comenzar la reforma, pensábamos que el edificio se encontraba en estado ruinoso, pero, cuando entramos y los inspeccionamos a fondo, nos dimos cuenta de que había peligro de derrumbe. El inmueble estaba a punto de venirse abajo”, señaló a Efe Mijaíl Sídorov, portavoz de la compañía constructora Summa Capital, durante una visita al teatro.

Como si se tratara de una catedral gótica, los artesanos, orfebres, pintores, carpinteros y otros maestros en mampostería y estucado dedicaron miles de horas a devolver al Bolshói el esplendor perdido. En principio, parecía misión imposible, ya que el plan maestro consistía en subirse a una máquina del tiempo y regresar al 1856, año en que por orden del zar Alejandro II el arquitecto francés Alberto Cavos reconstruyó el teatro tras un grave incendio.

Aunque la compañía del Bolshói fue creada en 1776, el edificio actual no fue erigido hasta 1824. El fundador de la Unión Soviética, Vladímir Lenin, era partidario de su destrucción, pero finalmente optó por utilizarlo para reuniones de los Soviets y poco después recuperó su función original.

“Estamos muy satisfechos. Visualmente, la fachada y la sala principal son una réplica del Bolshói de hace 150 años. Y lo principal es que se ha duplicado la superficie útil del teatro, lo que dará mucha más libertad a los bailarines y a los escenógrafos”, aseguró  Antón Guetman, subdirector del Bolshói.

Ahora, el escenario principal, cuya reforma corrió a cargo de la compañía británica Bosch Rex Roth, la misma que restauró el teatro Covent Garden de Londres, contará con varias plataformas con grúas que permitirán cambiar mecánicamente el decorado en cuestión de minutos, sin que al espectador le de tiempo siquiera a pestañear.

El doble de grande

Y es que tras los trabajos,  el histórico edificio pasará de una superficie de 30.366 metros cuadrados a 72.830 metros cuadrados, gracias a la creación de nuevos escenarios, vestíbulos, vestuarios y almacenes subterráneos, además de una nueva sala de conciertos para 330 espectadores.

Además del aspecto exterior, uno de los principales objetivos de la restauración era recuperar la genuina acústica del Bolshói que, según algunos expertos, se había perdido casi por completo debido a las salvajes reformas soviéticas en las que se utilizó hormigón armado.

Para ello, se contrató a la compañía alemana Muller BBM. “Recuperar el sonido y el eco originales ha sido lo más difícil. Muchos expertos, científicos y técnicos participaron en el proceso. Incluso tuvimos que encontrar una madera igual a la original (1825). Estoy convencido de que los espectadores notarán la diferencia”, reconoce Guetman. Se trata de especiales paneles de madera del “abeto de la resonancia” que tienen un timbre único y reproducen el eco como ninguna otra.

Hasta la que fue diva del Bolshói durante varias décadas, Maya Plisétskaya, y el tenor español Plácido Domingo, han dado el visto bueno a la reforma.

Menos aforo

Entre otros cambios, el Bolshói ha reducido su aforo en aras de la comodidad de los espectadores. "Durante la época soviética había 2.100 plazas, pero eran pequeñas. Ahora habrá 1720 asientos, pero serán más confortables", aseguró Sídorov, quien recordó que "en el siglo XIX había 1790, debido a que las plazas en el parterre eran de pie, por lo que había más espacio". A su vez, habrá más espacio para la orquesta, que dará cabida a 135 músicos.

Una de los detalles que llamará más la atención de los visitantes habituales del teatro será el hecho de que el escudo soviético haya sido retirado de la fachada, que a partir de ahora estará adornada con un águila bicéfala, símbolo del imperio zarista (los Romanov) y de la Federación Rusa, el Estado heredero de la Unión Soviética.

“El Bolshói funcionará a partir de ahora como un teatro con tecnologías del siglo XXI, pero los espectadores sólo verán la decoración, que es del XIX”.

Además, también se ha restaurado la famosa cuádriga de bronce con Apolo y sus cuatro caballos, uno de los símbolos del Bolshói que corona la fachada de este edificio, a unos pocos cientos de metros de la plaza Roja. Incluso se recuperaron detalles ya olvidados como la hebilla del Dios griego y la hoja de higuera que cubría sus partes nobles.

Con el fin de evocar el lujo zarista, el teatro contrató a más de 150 maestros y especialistas en el tradicional bañado con oro, técnica que tiene cientos de años. No son habilidades que se enseñen en las universidades del siglo XXI, sino que se transmiten de padres a hijos, de profesores a sus pupilos.

Los restauradores tuvieron que barnizar con papel de oro decenas de figuras, lienzos y lámparas sólo en la principal sala del teatro. Para ello, utilizaron 4,5 kilos de papel más fino que el cabello humano. Cada libro de papel de oro incluye 60 láminas, que no pesa más de 6 gramos. Eso sí, antes se tuvieron que retirar con escalpelos todas las antiguas capas de arcilla, cera y otros productos que cubrían las figuras, bordes y esculturas de papel maché.

En los tiempos del iPad, la técnica del enchapado no puede ser más artesanal. El maestro corta con un cuchillo de cocina un trozo de papel de oro, que aparenta ser papel aluminio, y con un pincel especial lo coloca delicadamente sobre el objeto a decorar, para luego darle una capa de laca. Así, una y otra vez durante horas, en un trabajo de filigrana que no debió de diferir mucho del utilizado para pintar la Capilla Sixtina.

Lo mismo se puede decir del papel maché. Por suerte, en Siberia aún existía una fábrica que, ante la falta de fondos para adquirir nueva maquinaria, aún hace papel con la misma técnica del siglo XIX.

A los restauradores no se les ha escapado ni un detalle: sean los candiles dorados de los corredores, los tapices y los murales de sus incontables habitaciones, los moldes de yeso y, cómo no, el exquisito plafón de Apolo y sus musas, que adorna el techo de la sala principal desde hace más de un siglo. Otro de los desafíos fue la restauración de la lámpara de dos toneladas de peso y 6,5 metros de diámetro que alumbra el graderío y que data de 1863. Para ello, los artesanos tuvieron que reponer unos 13.500 detalles de los colgantes de cristal que la adornan.

Otro ejemplo de la fidelidad al edificio original es la reforma de las columnas de la fachada del teatro. Las ocho columnas neoclásicas fueron dañadas en 1941 durante un bombardeo alemán y se tuvo que recurrir a viejas fotos de archivo para restaurarlas.

Un teatro del siglo XXI

“El Bolshói funcionará a partir de ahora como un teatro con tecnologías del siglo XXI, pero los espectadores sólo verán la decoración, que es del XIX”, apunta Guetman. Para aligerar la carga de trabajo del Bolshói, los constructores reformaron un edificio adyacente, la Casa de Jomiakov, donde se han habilitado salas para ensayos y clases, adonde se podrá acceder a través de un paso subterráneo.

La reconstrucción del Bolshói, que ha sido comparada con la del Teatro Real de Madrid que se prolongó durante casi 20 años, no ha sido un camino de rosas, ya que ha estado salpicada de numerosos escándalos y conflictos políticos con el destituido alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, que dilataron la conclusión de la obra, en principio prevista para 2009.

Sea como sea, Guetman considera que los escándalos “no han repercutido en el trabajo y la imagen de la compañía en el mundo”. “El Bolshói tiene un futuro brillante. Somos uno de los símbolos de Rusia. El Estado nos ayuda mucho.

Además, la recepción de nuestras obras por el público siempre ha sido buena. La faceta artística tampoco está estancada y el teatro desarrolla continuamente su repertorio”, subraya.

El próximo 28 de octubre tendrá lugar la inauguración solemne del Bolshói con una gala a la que están invitados numerosos mandatarios y estrellas del ballet y la ópera. Mientras que la ópera "Ruslán y Ludmila" del compositor Mijaíl Glinka, que se basó en un poema del patriarca de las letras rusas, Alexandr Pushkin, será la encargada de inaugurar la 236 temporada en el histórico edificio el 2 de noviembre.

“Los rusos siempre han amado el ballet. Hemos dado al mundo grandes artistas”, asevera el subdirector del teatro moscovita, convencido de que el Bolshói seguirá siendo durante muchos años una de las joyas mundiales de las artes escénicas.