columbus_5 Desde que hace un par de años, las cocinas del restaurante Coque (Humanes, Madrid) hacían correr ríos de tinta sobre los cuadernos de anotaciones de los mejores críticos gastronómicos, su chef Mario Sandoval había permanecido en el más estricto anonimato entre pucheros, recetas familiares y una preparación que le llevarían a backstage culinarios como los de Berasategui, Adrià o Arzak. Sigue leyendo