Con la moda como aliada, los traseros poderosos se cotizan al alza. Sofisticados equipos y novedosos tratamientos velan para mantenerlos en forma. Los glúteos planos y escurridos pasan desapercibidos.

Los glúteos son sinónimo de feminidad, sexualidad, juventud y belleza, siempre que tengan armonía o forma de manzana con un perfil redondeado que se asemeje a una semicircunferencia de suaves contornos.

En la intimidad y ante un espejo, la mujer dispone de una serie de armas tan valiosas como las fajas reductoras o las bragas con efecto "push up" que ayudan a recoger y moldear los glúteos.

“La naturaleza no ha dotado a los glúteos de los recursos necesarios para que luzcan perfectos y en todo su esplendor, ya que, sin remordimiento alguno, la celulitis y la flacidez se asientan sobre la zona sin rubor”.

Sin embargo, al desnudo la cosa cambia. Entre las mujeres, el descontento es general. La naturaleza no ha dotado a los glúteos de los recursos necesarios para que luzcan perfectos y en todo su esplendor, ya que, sin remordimiento alguno, la celulitis y la flacidez se asientan sobre la zona sin rubor.

"La proporción y la forma viene determinada por la constitución y la genética. Pero su  belleza no solo dependen de la herencia, sino de la postura del individuo, el desarrollo y el tono de los músculos, los depósitos de grasa, que en el caso de la mujer son entre un 20 y 30 por ciento más que en el hombre, y el estado de la piel en la zona", explica la doctora Josefina Royo, del Instituto Médico Láser.

Mientras que su consistencia y estructura interna depende de la disposición muscular, menos potente que en el hombre, debido al influjo androgénico de la testosterona, el tamaño y la posición vienen determinados por una capa de tejido graso más grueso, que descansa sobre una musculatura mucho más delicada que en el hombre. "El influjo estrogénico es responsable de su localización en glúteos y caderas", afirma la doctora.

Respecto a la externa, la flaccidez de su piel es otro factor a tener en cuenta a la hora de valorar el estado de los glúteos, ya que además de los músculos, es la única estructura destinada a sustentar un eventual incremento de peso y de volumen.

“Para controlar la posición, la proporción, el tamaño y la consistencia de los glúteos es necesario vigilar de cerca su tono muscular, el estado de la piel y la evolución de la capa grasa mediante dos estrategias diferenciadas”.

Otra mala jugada que la naturaleza ha pasado al género femenino es la celulitis, "una alteración de la microcirculación que produce una intoxicación de los adipocitos en el plano hipodérmico", dice la doctora Royo.

"Este fenómeno inflamatorio y local, dispara la producción de tejido fibroso, compuesto por tractos hipertróficos, que traiciona la piel hacia dentro, creando los hoyuelos característicos del bajorrelieve 'capitoné'", añade la doctora.

Glúteos a tono

Para controlar la posición, la proporción, el tamaño y la consistencia de los glúteos es necesario vigilar de cerca su tono muscular, el estado de la piel y la evolución de la capa grasa, mediante dos estrategias diferenciadas.

Por un lado el ejercicio aeróbico y tonificante es fundamental para mantener un buen tono muscular y una correcta posición de los glúteos. En la lucha contra la celulitis es importante realizar actividades que colaboren en la quema de grasas como bailar, montar en bicicleta, correr o practicar "spinning".

"La aparatología, los masajes manuales y el drenaje linfáticos son hoy buenos aliados para presumir de glúteos", explica Leticia B. Carrera, directora de los centro estéticos Felicidad Carrera.

Por otro lado, los tratamientos médicos-estéticos son una opción más para controlar la instalación de la celulitis en la zona, mantener la textura de la piel, tonificar y corregir los tractos fibrosos del tejido celular subcutáneo.

“La aparatología, los masajes manuales y el drenaje linfático son hoy buenos aliados para presumir de glúteos”.

En relación con estos tratamientos, la doctora Royo recomienda la mesoterapia realizada con productos homeopáticos mediante microinyecciones locales. "Es un arma acreditada para el tratamiento de la celulitis en cualquier región corporal, especialmente en los glúteos, ya que mejora la microcirculación e induce la lipogénesis, además de reducir el volumen y el peso del tejido adiposo". Si se desea combatir la grasa y destruirla, la doctora aconseja la carboxiterapia, microinyecciones de anhídrido carbónico en el tejido celular subcutáneo.

La radiofrecuencia bipolar en 3D trabaja más en profundidad destruye las células grasas a 60 grados, además de incrementar la vascularización y activar el sistema linfático y arteriovenoso.

¿Cuál es tu truco mantener tonificada esa zona?