Abra su mente, aproveche su imaginación. Si tiene la suerte de tener techos altos en su hogar no los desaproveche. En ocasiones, el espacio que se libera a la altura de nuestros ojos no es suficiente y hay que buscar alternativas para guardar ropa de otras temporadas, libros, maletas, archivos… un sin fin de cosas de las que no podemos, ni queremos desprendernos.

 

Librería, cama y sofa, todo en uno.

Con techos de 2,10 metros se consigue espacio, no digamos si disponemos de 3,40 metros o más. Todo un lujo, si sabemos cómo duplicar los huecos. La cuestión es lograr un espacio extra, aunque no sea muy grande, en la zona superior de alguna de las estancias para ganar superficie.

“Si la lectura es uno de sus fuertes, no lo dude, las escaleras serán su lugar de acceso a la cultura”.

El interiorista Héctor Ruiz Velázquez es todo un experto en transformar apartamentos pequeños.  “Cada vez es más caro comprar un apartamento de muchos metros cuadrados en una ciudad”, de ahí que sea necesario agudizar el ingenio “y buscar otras alternativas”, comenta. Según su experiencia, no hay que rendirse ante los inconvenientes y la falta de espacio no debe ser uno de ellos.

Los tradicionales altillos siempre han sido la solución convencional a la falta de espacio. Situados sobre la puerta de entrada, o encima de la del baño, la idea es buscar huecos  donde poder guardar elementos y no agobiarnos.

Todo a medida

Sin embargo, los nuevos diseños de camas y las nuevas propuestas de diseñadores han buscado soluciones actuales a la medida de las necesidades de cada hogar.

Si la lectura es uno de sus fuertes, no lo dude, las escaleras serán su lugar de acceso a la cultura. Olvide las barrocas estanterías de mansiones de otras épocas, rendirse al conocimiento no implica una ubicación clásica. Los nuevos diseños son ligeros, pero lo suficientemente resistentes para aguantar el peso de los libros.

 

Librerías en lo más alto. La escalera es su aliada.

Cubra una pared de repisas donde colocar a sus autores favoritos y no olvide que, en las zonas abuhardilladas, los techos pueden cobijar estantes a medida de manera original y práctica. Ahora sólo falta que coloque su mejor sillón en el lugar más iluminado.

Descanse en paz

Si lo que quiere es habilitar un reducto de paz en el que refugiarse, cerrar los ojos y leer y descansar en soledad, con metros hacia el cielo puede conseguirlo con una plataforma en un techo alto. Con ello se puede convertir un apartamento normal en una vivienda de dos alturas en la que lograr un desahogo.

En este “mini duplex” también puede ubicar un lugar de juegos para los niños. Un área en la que tenerlos cerca, pero lo suficientemente lejos como para no escuchar el primer nivel de alarmas, sirenas de coches, pitidos de consolas o gritos animados durante el juego.

Hector Ruiz Velazquez habilitó la zona de arriba de un apartamento de 50 metros para instalar la cama a modo de tatami.

Por otra parte, cuando crecen necesitan algo más de independencia y así este lugar se convierte en su reducto particular para recibir amigos y amigas en casa y mantener esas conversaciones que en la adolescencia tanto significan.

Las habitaciones de los más jóvenes o de aquellos que han decidido establecer un lugar de trabajo en casa también se transforman. La cama se eleva a las alturas para así dejar un espacio completamente diáfano en la parte inferior y colocar en esa zona un escritorio con algunas estanterías. Para muchos significa una manera de desconectar, de mantener dos ambientes en una misma habitación por pequeña que sea. Arriba y abajo, no se cansará de subir escaleras pero aprovechará el espacio.

¿Tenéis diferentes alturas en vuestra casa? ¿Cómo aprovecháis el espacio?