Nos ofrecen agua y biodiversidad pero también belleza y aventura. Sin embargo, algunos humedales han de afrontar situaciones que amenazan su supervivencia. Los expertos opinan que el turismo sostenible favorece la conservación de estos parajes de gran valor ecológico.

Deleitarse con la puesta de sol en Port Launay en las Seychelles; avistar tortugas marinas y ballenas jorobadas en las aguas del Parque Abrolhos de Brasil o disfrutar de las caminatas y de la observación de las aves a 4.600 metros de altitud en Tsomoriri (La India) son sólo algunas posibilidades.

“Los humedales y su vida silvestre constituyen una parte fundamental de la experiencia turística a nivel mundial”, destacan los expertos de la Organización Mundial del Turismo (OMT) y de la Convención de Ramsar.

“Los ecosistemas de los humedales a menudo son frágiles y en ocasiones se ven expuestos a distintas amenazas”.

La Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional, que se adoptó en la ciudad iraní de Ramsar en 1971, es un tratado intergubernamental que tiene como objetivo la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos.

Tanto la Convención de Ramsar como la OMT entienden que el turismo “bien manejado” en estas zonas puede aportar grandes beneficios económicos y ambientales. “El propio humedal se puede beneficiar directamente si los ingresos del turismo se emplean en medidas de conservación”, señalan.

Esto es lo que ocurre en las Cuevas de Skocjan, en Eslovenia, donde el dinero obtenido de las tarifas de entrada y de la tienda de regalos se reinvierte en la infraestructura del parque y en medidas de conservación de la naturaleza. De hecho, en 2010 se recaudaron 950.000 euros gracias a las 96.000 personas que visitaron las Cuevas de Skocjan ese año.

El 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales con el lema “turismo de humedales: una gran experiencia”. Esta iniciativa trata de promover el turismo responsable en los humedales y en sus alrededores.

El turismo en estas zonas también puede resultar beneficioso para las comunidades locales. Julio Varea, responsable de la campaña de energía y cambio climático de Greenpeace España, afirma que los humedales, además de ser una gran fuente de biodiversidad, pueden aportar recursos económicos a quienes viven en las inmediaciones.

“El 2 de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales con el lema “turismo de humedales: una gran experiencia”.

Varea añade que los humedales son, asimismo, importantes reservas hídricas. Sin embargo, pese a sus aportaciones tanto al ecosistema como a la vida humana, algunos sufren un gran deterioro. “En España han desaparecido más del 60% de los humedales y muchos de los que tenemos están en grave peligro”, asegura.

Los ecosistemas de los humedales a menudo son frágiles y en ocasiones se ven expuestos a distintas amenazas. Aunque un turismo sostenible y  bien gestionado puede incidir en la conservación de estos parajes, la sobreexplotación turística puede dañarlos gravemente.

La Convención de Ramsar y la OMT recomiendan comportarse de manera responsable al visitar los humedales y elegir operadores turísticos que se preocupen por la sostenibilidad de sus operaciones. De este modo ayudaremos a preservar lo que, en palabras de Julio Varea, son “joyas de la naturaleza que viven en un equilibrio muy sensible”.

Este año rompe el tópico de no cumplir con los buenos propósitos de Año Nuevo. Tras las fiestas, nada mejor que ponerse manos a la obra con un plan integral del belleza que nos prepare para afrontar 2012 radiantes y llenos de energía.

Ya se sabe que las fiestas navideñas son época de mucha comida, alcohol y días de poco sueño que, al final, pasan factura, por eso hay que reaccionar a tiempo para hacer desaparecer sus efectos lo antes posible y evitar que dejen huella en nuestro cuerpo.

“El "aeroyoga" es una práctica cada vez más de moda que utiliza las posturas en suspensión sobre un trapecio de tela. Ejercicio y diversión garantizadas”.

Así que, nada de pereza ni excusas, la primera semana del año es un momento inmejorable para poner en marcha un plan de belleza integral para 2012 que debería partir por recuperar las horas de sueño perdidas en la celebración del Año Nuevo. No por mucho repetido deja de ser cierto que las horas adecuadas de sueño proporcionan salud y belleza.

El primer paso es poner remedio a los excesos gastronómicos, y para ello nada mejor que seguir, durante unos pocos días, una dieta detox para limpiar el organismo, perder esos pocos kilos que se han acumulado a base de dulces y copiosas comidas, y mejorar el estado general del metabolismo.

En esta dieta se elimina la ingesta de grasas y proteínas animales además de los lácteos en favor de los vegetales y los granos integrales.

Los alimentos deben repartirse en cinco tomas e incluir frutas y verduras -preferiblemente las de color verde, con gran cantidad de licopeno-, e hidratos de carbono procedentes del arroz y la pasta integral y los cereales. Las proteínas las aportan las legumbres o productos como el tofu y se debe beber mucho líquido -mejor si se evitan los zumos de frutas por su alto contenido en azúcar-.

“El primer paso es poner remedio a los excesos gastronómicos, y para ello se puede seguir  una dieta "detox" para limpiar el organismo”.

Nada de azúcar refinada, ni harina blanca, ni alimentos precocinados o procesados y, por su puesto, se debe renunciar al alcohol, la cafeína y el tabaco.

Así, "conseguiremos reducir volumen, perder los kilos de más, ayudar a nuestro hígado y además potenciaremos la buena calidad de nuestra piel", explica la nutricionista de la Clínica estética Ordás Patricia García. Pero atención. Esta dieta debe observarse de tres a siete días, nunca más, pues su uso prolongado puede generar carencias nutricionales.

Y toda dieta debe ir acompañada de ejercicio físico. Lo mejor es recuperar su práctica inmediatamente después del periodo navideño por si hasta ahora no nos hemos animado a poner nuestro cuerpo en movimiento este es el momento ideal para empezar.

Las opciones son múltiples, empezando por el simple paseo diario a buen ritmo, por eso, la mejor opción es consultar con un especialista para determinar qué actividad física y con qué intensidad es la que mejor se adapta a nuestras condiciones.

Opciones como la natación, el pilates o el yoga siempre están de actualidad, sin perder de vista el "aeroyoga", una práctica cada vez más de moda que utiliza la gravedad cero con posturas en suspensión sobre una especie de trapecio de tela. Es una forma diferente y divertida de mantener el cuerpo en forma, que combina nociones de natha yoga, ayurveda, fisioterapia Anatomy, nutrición y aromaterapia.

La llegada del nuevo año es también un momento ideal para plantar cara a los excesos acumulados a lo largo de los meses precedentes y que han dejado sus marcas en nuestro cuerpo, sobre todo la celulitis.

Tras purificar el cuerpo durante una semana para poner a raya los excesos gastronómicos de las navidades agracias a una dieta "detox", llega el momento de ponerse en manos de un especialista para eliminar la grasa localizada. La clínica Forma y Línea propone un tratamiento reductor que combina terapias manuales y aparatos para favorecer la penetración de los activos anticelulíticos y tonificar los tejidos.

El ritual comienza con diez minutos de una relajante sauna que mejora la penetración del producto, seguidos de media hora de reposo en una camilla para aplicar la termosudación, que consigue la reducción de líquidos y mejora la celulitis localizada.

El ginko-biloba, que tonifica la piel, el extracto de brusco y el extracto de garcinia-cambogia, que ayuda a la disolución de los nódulos celulíticos son los principios que se alían en este tratamiento, que se completa con un masaje tonificante, presoterapia y ondas electromagnéticas.

Pero hay un truco de belleza al alcance de todos y en todo momento, aunque se utiliza poco, quizás por la actual crisis económica: sonreír.

La sonrisa conlleva un sinfín de beneficios a nivel físico y mental, ayuda a reforzar el sistema inmunológico y reduce el estrés, recuerda al doctor Julián Gabarre, investigador de las relaciones, la morfología facial y el cerebro. Es más, reír a carcajadas ayuda a combatir enfermedades ya que al hacerlo liberamos endorfinas, responsables en gran parte de la sensación de bienestar.