El ritmo frenético del trabajo, la gran actividad social y la agenda familiar requieren una cosmética moderna que ofrezca resultados óptimos en muy poco tiempo. Conscientes de esta necesidad femenina, las firman lanzan una nueva generación de cosméticos con efecto exprés.

Hoy no existen razones para no estar guapa. La cosmética actual ofrece una gran variedad de productos de última generación diseñados para cuidar a la mujer sin apenas esfuerzo.

Las firmas de cosméticos, conocedoras de la vida frenética y estresante de la mujer,  ha ideado productos exprés con el fin de ofrecer resultados óptimos en el menor tiempo posible.

Pestañas postizas, mascarillas y serum con efecto ‘flash’, hidratante que rellenas arrugas al instantes, lacas de uñas de secado rápido o labiales que aportan volumen son algunos de los productos que ayudan a la mujer a realzar su belleza.

“Para reparar daños determinados del óvalo facial las firmas presentan los serum, cosméticos ricos en componentes que reparan la dermis en profundidad en muy poco tiempo”.

Están de moda las extensiones de pestañas, producto que ofrece un resultado muy natural, no molestan y son de larga duración. Si no te atreves, puedes probar con aplicar un grupito al final del párpado superior.

La marca Sephora cuenta con pestañas que apenas se notan, pero que consiguen agrandar  la mirada de tal manera que la expresión de los ojos cambian al instante aportándoles juventud y frescura. No importa como sean los ojos,  todos se ven beneficiados, sobre todo los que tiene el párpado caído. Y lo más importante es que no necesitan ser maquilladas ni desmaquilladas.

Preservar la juventud

Mantenerse joven no requiere poseer una gran fortuna: en el mercado existen productos ‘low cost’ muy eficaces que luchan contra el envejecimiento. Prueba de ello es el rellenador de colágeno de L´Oreal París que rellena las arrugas y actúa simultáneamente en la superficie y desde el interior de la piel.

Mientras que su textura de doble red a base de siliconas rellena el surco, las bioesferas de colágeno empujan la epidermis desde dentro y el pro-glycano, un activo biológico inteligente, aumenta la densidad de la piel.

Ecollagen de Oriflame [3D+] está diseñado para tratar las arrugas tanto en anchura y profundidad como en longitud. Este complejo acelera la reconstitución de colágeno que mantiene firme la piel, corrigiendo las arrugas y las líneas interiores.

Los rojos, frambuesas y guindas son los tonos de moda de esta temporada, colores que sirven para vestir los labios de manera rápida y elegante. Se llevan al estilo pin-up, muy sensuales, estética que se extiende en tiempos de crisis. Dior, Hermès, Miu Miu, Gucci, Guerlain, Max Azria, Chanel, Sonia Rykiel, son algunas de las firmas que recomiendan aplicar un toque de gloss para conseguir un efecto más sofisticado.

“Los rojos, frambuesas y guindas  son los tonos de moda de esta temporada, colores que sirven para vestir los labios de manera rápida y elegante. Se llevan al estilo pin-up, muy sensuales, estética que se extiende en tiempos de crisis”.

Reducir los centímetros de más en zonas problemáticas como el abdomen, la cadera, los muslos, los glúteos y los brazos es sencillos gracias a ‘Body creador aromatic sculping concentrate’, de la firma Shiseido, producto que además de contar en su fórmula con ingredientes de combaten el envejecimiento y luchan contra la celulitis, se encarga de eliminar la grasa sobrante.

Basta con aplicarlo por la mañana y la noche donde se desee. “Tras sentir una gran sensación de frescor que tonifica la piel, los resultados son visibles a partir de la cuarta semana”, explica la firma japonesa, que desvela que esta crema “es rica en pomelo, hinojo, pimienta y estragón”.

Para reparar los daños determinados del óvalo facial las firmas presenta los serúm, cosméticos ricos en componentes que reparan la dermis en profundidad en muy poco tiempo. Por ejemplo, los investigadores de “Lancôme” han recurrido al extracto puro de soja para crear ‘Rénergie Serum’, que se encarga de reestructurar la epidermis, redibujar la firmeza del óvalo y alisar las arrugas.

Junior Cedeño, maquillador oficial de Dior, “considera que el  toque final de un maquillaje es la laca de uñas, muchas veces relegada y olvidada, pero fundamental, ya que las manos dicen mucho de una persona”.

Por ser tan importante la firma francesa ha lanzado al mercado “Dior Vernis”, esmalte de uñas que combina brillo, color, larga duración y secado ultra-rápido, además  de proporcionar vitalidad para que las uñas crezcan sanas y fuertes y no se rompan.

Si Japón es conocido por la longevidad de sus habitantes, la palma dentro del archipiélago se la llevan los habitantes de la sureña región de Okinawa. Quizá el clima benigno y la vida tranquila influyan en la larga vida de los ancianos de esta zona, pero muchos de ellos coinciden en que, para llegar a los cien años, hay un secreto fundamental: la gastronomía.

Todavía hoy, los centenarios de Okinawa dicen "kusuimun" o "nuchigusui" para referirse a la comida, lo que en "uchina guchi", la antigua lengua del archipiélago más austral de Japón, significa medicina o medicina vital.

Durante siglos el estilo de vida de los extraordinariamente longevos habitantes de estas islas se ha sustentado en tres pilares: la actividad física diaria, un ritmo de vida relajado y una buena alimentación.

“Los okinawenses cuecen la carne del cerdo durante horas para eliminar la grasa y preparar platos como el "rafute": gruesos cortes de panceta cocidos en caldo de pescado y salsa de soja”.

En este campo, los ingredientes, las técnicas para cocinar los alimentos y el espíritu del "Ishoku Dogen", que puede traducirse por "Comer sano para prevenir la enfermedad", han evolucionado al ritmo del rico intercambio cultural y comercial de este archipiélago con China, la península coreana, el Sureste Asiático y el resto de Japón.

El abundante consumo de vegetales y pescado es tan esencial en la frugal dieta okinawense como el hábito del "hara hachi bu", que significa que uno debe comer hasta que se siente lleno "al 80 por ciento", para limitar la ingesta de calorías.

También es importante el clima subtropical de las islas, que permite el cultivo abundante de frutas como la piña, la papaya, la guayaba o la "shikwasa", también llamada mandarina de Taiwan, cuya ingesta ayuda a limitar la acción de los radicales libres, que oxidan el organismo.

Gastronomía local

Sin embargo, es el melón amargo, o "goya", la que se considera la fruta más característica de la gastronomía local y una de las más saludables, con propiedades que se han estudiado en investigaciones sobre el cáncer, la diabetes o el sistema cardiovascular.

Similar a un pepino arrugado, su forma de presentación típica es el "goya chanpuru" o revuelto de "goya", un plato que se ha popularizado en todo Japón y que suele llevar además tofu, brotes de soja, huevo y carne o pescado.

Es frecuente en Okinawa acompañar el chanpuru con una pequeña ración de "umibudo", el alga más consumida en la región, cuyo nombre ("uvas del mar", en japonés) se debe a su parecido con un pequeño racimo de color verde.

Aunque se puede aderezar con salsa de soja o vinagre de arroz, el gusto ligeramente salado del "umibudo" resulta apenas perceptible, sobre todo en comparación con el "tofuyo", tofu añejado y fermentado que constituye otro de los entremeses típicos de estas islas y cuyo sabor recuerda a un queso fuerte.

Bebida especial

Los lugareños aseguran que una buena manera de disfrutar el "tofuyo" es con un vaso de "awamori", bebida de arroz que siguen destilando los lugareños con el mismo método introducido desde Tailandia en el siglo XV, lo que implica el uso de grano tailandés en lugar de la variedad japonesa.

Aunque los expertos duden de las propiedades beneficiosas de una bebida que ronda los 40 grados de contenido alcohólico, y que en ocasiones puede superar los 60, los lugareños le atribuyen a su versión más exótica, el "habushu", propiedades medicinales desde hace generaciones.

Las tiendas que lo venden en Okinawa bien parecen bazares de curandero, puesto que el secreto del "habushu" es la víbora que va dentro de la botella, que puede ser ahogada en el propio licor o previamente destripada e introducida después.

Por su parte, el "beni imo", o batata morada, cuyo alto valor nutritivo ha sustentado a la población durante las hambrunas que han azotado a la que aún es la provincia más pobre de Japón, es además uno de los ingredientes más saludables de estas islas.

Desde croquetas hasta tartas o helados, los okinawenses emplean en diversas especialidades este tubérculo, rico en beta caroteno y antioxidantes y cuyas supuestas propiedades para controlar el apetito están siendo estudiadas.

En la gastronomía local también tiene cabida la carne, como demuestran especialidades como la cabra ("yagi") servida en forma de sashimi (cruda) y, sobre todo, las múltiples recetas hechas con cerdo.

Un popular refrán que afirma que los okinawenses se comen todo del cerdo, "excepto las pezuñas y el chillido", cobra especial significado al visitar el mercado de Makishi, situado en Naha, la capital de la provincia.

Además de una ingente cantidad de pescados tropicales como el Gurukun (pez plátano), en esta lonja se puede adquirir cualquier parte imaginable de la anatomía porcina.

Una vez en la olla, los okinawenses cuecen la carne del cerdo durante horas para eliminar la grasa y preparar platos como el "rafute": gruesos cortes de panceta cocidos en caldo de pescado y salsa de soja.

El "soki", o costillar, también se cocina durante unas tres o cuatro horas en una mezcla de awamori, salsa de soja y azúcar, y suele ser ingrediente común en el soba de Okinawa, que consiste en fideos de trigo flotando en un caldo preparado con bonito seco y huesos de cerdo o pollo.

Muchos de los restaurantes que hoy sirven soba de Okinawa también ofrecen la última incorporación a la comida del archipiélago: el "taco rice" o "arroz taco", que entra casi en la clasificación de comida rápida.

Se desconoce su origen exacto, pero se dice que este plato que mezcla un ingrediente típico de la zona (arroz) con los de un burrito "tex-mex" (carne de ternera sazonada, lechuga, tomate, queso) surgió en los años sesenta en torno a las numerosas bases estadounidenses que hay en la isla principal de Okinawa.

La forma en que una persona se mueve al son de la música revela algunos rasgos de su personalidad. Además, determinados pasos pueden hacer al hombre especialmente atractivo para la mujer y viceversa. “Dime cómo bailas y te diremos si eres una persona extrovertida, neurótica o simpática, y también si puedes resultarle atractivo a las personas del sexo opuesto”. Este podría ser el resumen de las conclusiones de dos recientes investigaciones, que desvelan que esta actividad, el baile, puede reflejar distintos aspectos de la forma de ser, pensar y actuar de un individuo.

También se han desvelado algunos de los efectos terapéuticos del baile. Por ejemplo, se sabe que danzar puede ayudar a mejorar el estado de los niños con hiperactividad o con tendencias autodestructivas y depresivas, y también a prevenir las enfermedades cardíacas y a mejorar la psicomotricidad en la gente mayor, además de combatir el sobrepeso. No obstante se ignoraba que el baile pudiera ser un indicador de la personalidad o incluso del grado de atracción sexual de quien mueve su anatomía al ritmo de un tango, un vals, una bachata o cualquier otra melodía que invite a “mover el esqueleto”. Un equipo de investigadores, de la Universidad de Jyvaskyla, en Finlandia, dirigidos por el doctor Geoff Luck, han estudiado los movimientos de baile de 60 voluntarios seleccionados entre 900 personas sin formación académica de danza. Los participantes en el estudio habían sido sometidos antes a un test de personalidad, que había revelado quiénes eran extrovertidos o tímidos y cuáles tenían facetas neuróticas. Los expertos fineses solicitaron a los voluntarios que bailaran de forma espontánea, “haciendo lo que les pedía el cuerpo”, una treintena de piezas musicales de diferentes estilos: rock, tecno, latino, jazz, funk y pop.

Gestos y sincronización Para descubrir si el carácter de cada participante era desvelado a través de sus movimientos de baile, los científicos utilizaron una avanzada tecnología de captura de imágenes en movimiento y cálculo mediante computadoras, que registró distintos parámetros del baile como los gestos y la sincronización de movimientos. Según el doctor Geoff Luck, se comprobó que “la música provoca fuertes emociones en la gente que se pueden expresar a través de sus movimientos corporales”. La investigación de la Universidad de Jyvaskyla, a 270 kilómetros de Helsinki, encontró que los bailarines extrovertidos no se quedan en un único lugar, sino que se desplazan por la mayor parte de la pista de baile y realizan movimientos exagerados y enérgicos con los brazos y la cabeza. Por su parte, los danzarines neuróticos tienden a mover sus manos y sus pies de forma brusca y breve, en tanto que los más simpáticos y agradables emplean estilos más suaves, balanceando sus manos de un lado a otro, y los individuos de mente más abierta realizan movimientos rítmicos hacia arriba y abajo. Otro trabajo, esta vez de investigadores de la Universidad de Northumbria, en el Reino Unido, ha analizado los movimientos de los varones mientras bailan, sobre todo aquellos que les parecen más atractivos a las mujeres, con resultados sorprendentes. Los expertos británicos solicitaron a varios jóvenes que bailasen siguiendo el sonido de tambores de fondo mientras eran grabados desde distintos ángulos mediante doce cámaras de video. Después, procesaron mediante un ordenador las imágenes captadas, identificaron el tipo de movimientos que realizaba más a menudo cada joven, y “cruzaron” la información obtenida con los datos sobre las preferencias femeninas y en qué movimientos se fijan ellas al valorar el desempeño masculino en la pista de baile. Según el doctor Nick Neave, un psicólogo evolucionista coautor del estudio publicado en la revista “Royal Society Journal Biology Letters”, "creíamos que las piernas y los hombros son realmente importantes, pero le supera en importancia la gesticulación con las manos, que es muy expresiva y da un grado de atracción muy importante entre las representantes del género femenino”. “Hemos comprobado que las mujeres se fijan más y consideran más atractivo al varón que mueve mejor el torso, el cuello o la cabeza cuando baila, y no tanto en la rapidez de los movimientos o en su variabilidad", concluye Neave.