Guerra al desorden

El barullo, el desorden no le deja ver con claridad. Se impone un toque de atención para que a nadie le resulte una pesada carga recoger en casa, y para ello lo mejor es optar por elementos útiles que no siempre tengan que estar guardados en el armario.

La obsesión por tenerlo todo a buen recaudo en cajones, despensas y armarios es la tradicional, pese a que dentro todo pueda estar atomizado en un mínimo espacio. Bolsos, collares, pañuelos, juguetes, cinturones o corbatas, elementos tan imprescindibles y de uso diario, se pueden colocar a la vista en sencillos y cómodos percheros.

Colgados

Según como sea el aplique de la pared, puede dejar colgando sobre él cualquier complemento que utilice de manera habitual y que no dañe ni la luz ni el accesorio.

Recuerde que si quiere tener un buen ‘feng shui’ en casa, y en especial en el dormitorio, debe permitir que fluya el descanso y nada altere la mente. Las cosas por el suelo, la ropa superpuesta y sin fin sobre una silla, llega a ser un motivo para que todo en su interior se altere.

Utilice perchas que le permitan tener dos usos, pantalones o faldas, más chaquetas y blusas. Es la economía del espacio fácil, rápido y sencillo. Encajado en la parte superior de la puerta, sin tornillos, puede instalar un mini perchero incluso de seis aplicaciones, oculto, básico pero muy efectivo.

En el interior del armario las cajas o cajones trasparentes o de cristal le permitirán acertar a la primera con lo que busca. Lo ideal es utilizar el almacenaje extraíble para sueters, camisetas, ropa interior o calcetines e incluso en este apartado en el interior del cajón puede colocar pequeños compartimentos que mantengan en orden cada cosa.

A jugar

Para un niño todo lo que parezca un juego puede ser motivo de diversión, por eso el momento de recoger sus juguetes debe de ser tan especial como el de sacarlos.

Redes que cuelgan del techo y que a modo de colmenas van desvelando huecos donde introducir lo más variado, desde fichas de construcciones a cuentos de cabecera, pasando por coches, pelotas o peluches.

Las cajas de plástico apilables, que incluso se pueden recoger bajo la cama y las minicómodas sobre las que además cualquier juguete encuentra su lugar en la parte en la repisa superior son ideales para decorar y colocar.

Cocinas y baños

En las cocinas se impone el cubo de reciclado triple. Deje de acumular bolsas por un lado y por otro para envases, papel y desechos orgánicos. Un cubo con tres apartados, aunque sea amplio le permitirá tenerlo todo concentrado en un punto y listo para tirar al contenedor adecuado.

Los especieros siempre andan rodando sobre la encimera, lo mejor es tenerlos a la vista para usar sobre la marcha mientras cocinamos. Con un coqueto acordeón metálico puede encontrar la solución; cuando se extiende se abren pequeñas celdillas donde ubicar el eneldo, la pimienta, la canela o el azafrán.

Un buen fondo para los cajones del baño resulta una opción muy práctica para acumular desde papel higiénico hasta los botes de gel, champú o crema. Pero siempre hay pequeños detalles que se nos cuelan por los rincones. Unas prácticas cestas nos facilitan la tarea de compartimentar el espacio. Fáciles de extraer para limpiar y para tener a mano todo aquello que necesitemos.

No deje que un lavabo pequeño le impida colocar a su alrededor todo lo necesario. Pequeños aplique en los costados le servirán de magnífico apoyo para colocar cestas y tener a mano la crema de manos o la del rostro. Una pequeña balda de extremo a extremo servirá para colocar el jabón o un pequeño cepillo para las uñas.

No se rinda, todo es cuestión de organización y de encontrar los accesorios adecuados.

https://estilolexus.lexusauto.es/guerra-al-desorden/