Aceite y vinagre: cocinar y curar

No sólo comparten un doble recipiente, ya que suelen colocarse en la mesa juntos, sino también algunas formas poco conocidas de aprovecharlos. Los “reyes del condimento y el aderezo”, también sirven como remedio, para limpiar manchas o para abrillantar, entre muchos otros usos no culinarios.

Están presentes en la inmensa mayoría de los hogares y alacenas. Son uno de los productos comestibles más vendidos y utilizados en todo el mundo: dos de los grandes protagonistas de la cocina desde tiempos inmemoriales, tanto para condimentar como para cocer y conservar los alimentos y salsas.

Vírgenes, refinados, balsámicos… La lista de tipos y variedades de aceites y vinagres, resulta tan numerosas como la de sus aplicaciones en la cocina: encurtidos, frituras, aderezos,  escabeches, marinados, conservas…

“Tanto el aceite como el vinagre tienen algunas aplicaciones medicinales, a las que se viene recurriendo en distintas culturas desde hace siglos, como remedios y alivios naturales.”

Para realzar sus, de por si personales sabores y propiedades, y darles un toque muy especial a algunos platos, se los suele aromatizar con hierbas, especias y otros ingredientes culinarios,  que nunca pasan inadvertidos al paladar, como el ajo.

Aunque la mezcla y elección de los diferentes aromatizantes, depende del gusto de cada persona, para darle otro sabor al vinagre, las hierbas más utilizadas son el estragón, el romero, la menta y el tomillo, mientras que para el aceite se eligen sobre todo la albahaca, el hinojo, el tomillo y el romero.

“Tanto el aceite como el vinagre tienen algunas aplicaciones medicinales, a las que se viene recurriendo en distintas culturas desde hace siglos, como remedios y alivios naturales”, asegura el doctor Santiago de la Rosa Iglesias,  médico especializado en medicina biológica y naturista.

“Para el estreñimiento se aconseja tomar en ayunas un par de cucharadas de aceite de oliva crudo, como laxante. Otra receta de la medicina popular indica que tomar una cucharada de aceite de oliva con el zumo de dos o tres limones cada tres horas puede ayudar a expulsar pequeños cálculos en el hígado, vejiga y riñones”, indica el experto.

Condimentos que curan

Por su parte, el vinagre suele emplearse para aliviar la inflamación de la piel provocada por la picadura de algunos insectos, o la irritación provocada por el contacto con las medusas de mar si se aplica en la zona de la lesión o pinchazo.

También es aplicado sobre la superficie epidérmica para calmar las irritaciones producidos por las quemaduras leves.

No obstante, según el doctor De la Rosa, “estos remedios no debe aplicarse sin control médico, e incluso el vinagre y/o el aceite pueden estar contraindicados en algunas ocasiones precisamente por razones de salud”.

“Los compuestos ácidos del vinagre lo hace desaconsejable para aquellas personas con problemas de acidez gástrica o úlceras estomacales, porque agravaría el problema, en  tanto que el componente mayoritario del otro -las sustancias grasas- aconsejan su consumo moderado en quienes tiene problemas de sobrepeso, debido al elevado contenido calórico”, indica el especialista.

Pero el aceite y el vinagre no sólo ayudan a enriquecer los platos y cuidar la salud; también puede ayudar a resolver algunos problemas hogareños sin necesidad de adquirir productos químicos.

Si se vive en una zona próxima al mar, las sartenes y cuberterías que se van oxidando debido a las condiciones ambientales, conviene untarlas con un papel mojado en aceite de oliva, que funciona como un buen antioxidante de metales.

Los ácidos grasos de este aceite, también actúan desincrustando el maquillaje y disolviéndolo, con lo cual ayudan a proteger la grasa natural de la piel, y devolverle su aspecto lozano.

“El aceite puede aplicarse dos veces por semana, para ayudar a mejorar las pieles más secas, y también resultado adecuado como “aceite de masaje”, para aplicar friegas por todo el cuerpo, con un efecto muy relajante y rehidratante”, según De la Rosa.

Por su parte, el vinagre puede utilizarse como un abrillantador de los suelos de parqué. Basta fregar el suelo de madera dos veces por semana, con un poco agua donde se ha diluido  medio vaso de este producto, para obtener un brillo intenso y natural.

Humedecer una esponja con vinagre y limpiar con cuidado las paredes o azulejos con manchas de moho, les devuelve su aspecto limpio y original. Para limpiar una olla que se ha quemado por dentro, sólo hay llenarla con vinagre y ponerla a calentar; después de que actúe el producto durante unos minutos las manchas salen con mayor facilidad.

https://estilolexus.lexusauto.es/aceite-y-vinagre-cocinar-y-curar/